05 ago 2020

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JUICIO POR EL 'CASO NÓOS'

La fiscalía y Hacienda se alían para exculpar a la infanta Cristina

El fiscal alega la desligitimación de Manos Limpias para acusar a la hermana del Rey

Urdangarin y su esposa entraron juntos en la sala y buscaron su sitio con premura

GUILLEM SÀNCHEZ / J. M. FRAU / PALMA

La infanta Cristina, arriba, a la izquierda, en el banquillo de los acusados, en la sala de Palma.

La infanta Cristina, arriba, a la izquierda, en el banquillo de los acusados, en la sala de Palma. / EMILIO PÉREZ DE ROZAS

La Fiscalía Anticorrupción y la Abogacía del Estado, que representa a Hacienda, se han aliado con la defensa de la infanta Cristina para que el primer día del juicio por el ‘caso Nóos’ sea también el último para la hermana de Felipe VI. Cumpliendo con el guion previsto, las tres partes han cerrado filas y han pedido en bloque su absolución. “La única respuesta judicial posible para la infanta es el archivo de la causa", ha proclamado el fiscal Pedro Horrach. 

Lo extraño de esta situación es que la fiscalía y la Abogacía del Estado no solo no acusan a la infanta, también la defienden con el mismo esmero que su defensa. Blandiendo la denominada 'doctrina Botín la triple alianza ha instado al tribunal a deslegitimar al sindicato Manos Limpias, que abandera en solitario la acusación popular, la única que persiste en su deseo de que sea juzgada por fraude a Hacienda. Aplicar esta doctrina significaría atender un precedente dictado por el Tribunal Supremo a favor de Emilio Botín, que evitó que el banquero fuera juzgado porque ni la fiscalía ni la parte damnificada por su delito monetario le acusaban de nada, como ocurre ahora con Cristina.

Las declaraciones en febrero

El tribunal decidirá antes del 9 de febrero sobre las cuestiones previas planteadas por las defensas, entre ellas la petición de archivo para la infanta Cristina. Las declaraciones de los imputados empezarán ese mismo día. José Luis Ballester, exdirector general de Deportes del Gobierno de Baleares, será el primero, mientras que la hermana del Rey, en el supuesto que no sea exculpada, la última. A partir de marzo empezarán las testificales y las periciales. A continuación, las partes expondrán sus conclusiones y será el turno de la última palabra para los acusados. El 30 de junio es el último día señalado.

El abogado de la infanta, Jesús Silva, ha llegado a afirmar que juzgar en esta condición a la infanta provocaría que algunos padres del derecho penal “se revuelvan en sus tumbas”. El fiscal Horrach, arremangado en la tarea, ha aportado un nuevo informe, que ha sido aceptado por el tribunal, para demostrar que no defraudó a Hacienda y se ha preguntado por qué esta doctrina se aplica a otros ciudadanos pero no a la infanta. Una paradoja que acarrearía “un trato discriminatorio” para ella.

La abogada del Estado, por su parte, ha sorprendido a la sala razonando que la frase "Hacienda somos todos", uno de los principios en que Manos Limpias basa su acusación, es un eslógan publicitario que, sin embargo, no tiene valor jurídico. 

MOMENTO HISTÓRICO

Cristina de Borbón e Iñaki Urdangarín han entrado juntos en la sala donde se juzga el 'caso Nóos’. Juntos pero no de la mano. Los dos traían el gesto serio y han buscado su sitio con premura, tratando de pasar página cuanto antes del histórico momento que se han visto forzados a protagonizar: una hermana del Rey de España y su cuñado tomando asiento en el banquillo de los acusados.

El banquillo de este juicio lo forman en realidad tres hileras de seis sillas azules acolchadas. Una para cada uno de los 18 acusados en esta macrocausa que investiga una malversación de fondos públicos.

En la fila más cercana al tribunal se han sentado los que declararán primero. Y en la tercera los que lo harán al final del proceso. Comenzarán los cargos del gobierno de les Illes Balears -como Jaume Matas- y los de la Comunidad Valenciana, que intentarán justificar por qué dieron tanto dinero público para financiar eventos vinculados al mundo del deporte que, según parece, costaban muchos menos, como el Valencia Summits o los Illes Balears Forum. Tras ellos, hablarán los responsables del Instituto Nóos, con Urdangarín y su socio Diego Torres a la cabeza, una entidad sin ánimo de lucro que recibió más de 6 millones de euros y, presuntamente, se quedó con la mitad de estos desviándolo a empresas de su propiedad, como Aizoon SL, que comparten la infanta y el balonmanista al 50%.

Urdangarín y Torres se sientan en la última fila. Los dos exsocios se han ahorrado el apretón de manos pero sí han sabido hablarse con cordialidad. La silla de Cristina también está en esa misma fila, en el extremo derecho, justo al lado de la prensa.

La infanta sabía que el pelotón periodístico solo tenía ojos para ella. Pero se ha mantenido firme y no ha devuelto ninguna de esas miradas en las 13 horas de sesión. Los informadores la han visto durante todo el día de perfil, erguida y rígida, sentada en una postura irreprochable para cualquier fisioterapeuta, con sus manos juntas y apresadas entre los muslos. Pendiente de su futuro.