EL PULSO ENTRE SOBERANISTAS

Junqueras reclama a CDC y la CUP que agoten las posibilidades y el plazo para lograr un acuerdo

El líder de ERC trata de situarse en la centralidad del soberanismo llamando a la "responsabilidad"

Por primera vez marca distancias con el 'president' en funciones al evitar afirmar que sigue siendo su candidato

Oriol Junqueras y Marta Rovira durante la reunión de la ejecutiva de ERC.

Oriol Junqueras y Marta Rovira durante la reunión de la ejecutiva de ERC. / JOAN PUIG

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Mauricio Bernal
Mauricio Bernal

Periodista

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La decisión de la CUP de no investir a Artur Mas CUPArtur Mascomo 'president' la empleó Oriol Junqueras para intentar situarse en el centro del movimiento soberanista, toda vez que en la rueda de prensa que ofreció tras la reunión de la ejecutiva nacional de ERC no solo exhortó a convergentes y cuperos a sentarse de nuevo y seguir dialogando, insistente y machaconamente, sino que por primera vez desde el 27-S marcó distancias con Mas, y a las preguntas de los periodistas evitó afirmar que sigue siendo su candidato a presidir el Govern. No especificó si el presidente en funciones, como pide la CUP, debe ceder el lugar a otro candidato, y tampoco aclaró si se negaría a ser ese aspirante. "Estaré encantado de hacer lo que sea al servicio de este país", dijo.

La ANC, Òmnium y Súmate piden unidad y no frenar el 'procés'

La ANC, Òmnium Cultural y Súmate, las tres entidades que apadrinaron la gestación de Junts pel Sí, han reaccionado al veto de la CUP a Artur Mas con su palabra talismán: "unidad". Han reclamado que las fuerzas que apuestan por un Estado catalán mantengan una hoja de ruta común más allá de las discrepancias ideológicas, a fin de "regenerar el entusiasmo independentista". Sobre una posible reedición de Junts pel Sí, el presidente de la ANC, Jordi Sànchez, ha abogado por "no aferrarse al nombre ni a la fórmula".

Junqueras pidió a Junts pel Sí y la CUP que agoten "hasta el último minuto de la última hora del último día" y vuelvan a sentarse a negociar para conseguir un acuerdo de gobierno, y lo hizo de prácticamente todas las maneras posibles, concediendo que el margen temporal es escaso pero confiando a la vez en el otro margen, el político. "Esquerra lo que pide es que todos se sienten a hablar", dijo. "El acuerdo es posible y es factible". "Fue lo que nos encomendaron los ciudadanos". "Hasta el viernes o el sábado existe la posibilidad de llegar a un acuerdo". Su estrategia de ubicarse en el centro, erigiéndose prácticamente en el papel de árbitro, ni del lado de la CUP pero tampoco del lado de Convergència, la puso de manifiesto con frases como esta: "Que se vuelvan a sentar y vuelvan a hablar, y les ayudaremos en todo lo que les podamos ayudar". O esta: "Las soluciones no llegan a partir de lanzarse reproches los unos a los otros. Un país no se construye lanzándose reproches". Exactamente lo que diría un árbitro.

VALORES TRANSVERSALES

Según Junqueras, la CUP y Convergència deberían entenderse porque "la transversalidad" política es un valor inherente al procès que ha de preservarse, y porque el fracaso en la búsqueda de un acuerdo implicaría "convertir en negativo" algo que el soberanismo, sostuvo, "siempre ha dicho que es positivo". "No queremos desde ERC ayudar al debilitamiento de esa transversalidad, al contrario. Cualquier proceso constituyente necesita mayorías muy amplias".

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El líder republicano, finalmente, evitó cualquier mención a un escenario futuro, tanto electoral como de posible reedición de la coalición soberanista. "No se trata de pensar en elecciones", dijo. "De momento tenemos la oportunidad de implementar el mandato del 27-S, así que por qué esperar al mandato del 6 de marzo", señaló, en una de sus contadas menciones a unos posibles comicios.