20 oct 2020

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EL PULSO CATALUNYA-ESPAÑA

Mas anuncia una batalla jurídica por la "agresión" del Estado con el FLA

El 'president' advierte a Montoro de que "juega con fuego" pero tiende la mano al futuro Gobierno central

Marca distancias con la CUP reivindicando la seguridad jurídica, el diálogo y el soberanismo progresivo

Fidel Masreal

El ’president’ Artur Mas, durante la rueda de prensa que ha ofrecito tras la reunión del Consell Executiu.

El ’president’ Artur Mas, durante la rueda de prensa que ha ofrecito tras la reunión del Consell Executiu. / ALBERT BERTRAN

Artur Mas marca su espacio político en plena precampaña electoral frente al PP de Mariano Rajoy y a la expectativa de lograr que la CUP le permita ser investido 'president'. De un lado, combate jurídico y político contra el Ministerio de Hacienda por haber intervenido de facto a Catalunya con las condiciones para acceder al Fondo de Liquidez Autonómico (FLA). Del otro, un aviso a los anticapitalistas: no avanzan las conversaciones como sería necesario y deberían apoyar un plan realista de gobernabilidad, que además incluya un acceso gradual a la vía independentista.

La parte más contundente de la intervención del 'president' en funciones sin duda han sido sus ataques a la "agresión" del Gobierno al condicionar el dinero del FLA a que Catalunya no siga por la vía independentista y culpando a la Generalitat de unos 1.300 millones mal anotados en la contabilidad.

De este modo, Mas refuerza su discurso soberanista a las puertas de las elecciones generales del 20-D y se sacude de encima toda responsabilidad por los impagos del Govern respecto a las farmacias y a otros proveedores tan sensibles socialmente como las entidades del tercer sector social. Todo es responsabilidad del Estado.

«Se está produciendo una intervención de la autonomía catalana de forma más directa o indirecta»

BATALLA JURÍDICA Y POLÍTICA

Mas ha encargado un estudio jurídico para saber a qué instancias internacionales puede recurrir, incluida la opción, mediante un recurso contencioso-administrativo, del Tribunal Supremo --una instancia, por cierto, del entramado judicial español al que la declaración rupturista del 9-N decía que ya no se reconocía como autoridad--. Y ha avisado al PP de que la acusación se le puede girar en su contra cuando Bruselas revise los métodos de pago del Estado en las autopistas radiales, el AVE o el proyecto Castor. "El ministro Montoro está jugando con fuego y se quemará", ha remachado.

SIN ACUERDO CON LA CUP

En relación a la CUP, y tras haber asistido al malestar interno en CDC y en su propio Govern por las cesiones a los anticapitalistas, esta vez Mas ha puesto límites. En primer lugar, ha admitido que el proceso negociador "va muy lento, pero va". Y para que quede claro que no habrá ni declaraciones unilaterales (pese a la resolución de "desconexión" votada el 9 de noviembre) ni pasos en falso, ha avisado --en otro mensaje implícito a la CUP-- de que no cuenten con él para saltarse las leyes en cuestiones como la futura agencia tributaria. "En el talante del Govern no hay voluntad de crear problemas de seguridad jurídica", ha alertado.

«Cuesta avanzar en la negociación con la CUP; costaría decir si lo hace en el ritmo y la dirección necesarios»

El apoyo a la investidura de Mas está provocando una división interna en la CUP, como dejan patente los comunicados que, en sentidos diferentes, difundieron el lunes dos corrientes de la organización: Endavant, que rechaza de plano ayudar al líder de CDC, y Poble Lliure, más proclive a la entente por el bien del 'procés'. En rueda de prensa, el diputado Albert Botran ha asegurado que las negociaciones "maduran adecuadamente" pero ha reiterado el 'no' de su grupo a Mas.

MANO TENDIDA AL FUTURO GOBIERNO

El 'president' en funciones ha castigado duramente al Gobierno del PP pero, al mismo tiempo, se ha aferrado a la mano tendida que, en el último de sus puntos, figura en la declaración de ruptura, la que invita al diálogoAtacado directamente por la CUP por considerarlo un estorbo para el crecimiento del independentismo en las clases populares, Mas ha reivindicado su figura al ser preguntado sobre si ha pensado en retirarse. "Irse siempre es fácil, pero sería de una alta irresponsabilidad en este momento".

«Irse siempre es fácil pero sería de una alta irresponsabilidad ahora. Agotaré todas las posibilidades»