18 sep 2020

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EL PULSO SOBERANISTA

CDC avisa: "Iremos a muerte contra la CUP si al final no hay investidura"

Los convergentes advierten a los anticapitalistas de que si no apoyan a Mas serán implacables

El partido de Artur Mas solo desplegará las leyes de ruptura si hay Govern

Fidel Masreal

Artur Mas, frente a Antonio Baños, en el debate de investidura, ayer.

Artur Mas, frente a Antonio Baños, en el debate de investidura, ayer. / JULIO CARBÓ

“Iremos a muerte, no tendremos piedad”. Así habla respecto a la CUP un diputado de CDC integrado en el grupo de Junts pel Sí en caso de que la formación anticapitalista mantenga su negativa de facilitar la investidura de Artur Mas.

La estrategia convergente es contundente: no cederá, no propondrá ningún otro nombre para someterse a la investidura. Argumentan que la CUP solo acepta a una parte de los votantes independentistas, los que han apoyado a Junts pel Sí, a condición de que se sometan a sus condiciones. Y advierten de que este mensaje, esta advertencia, esta estrategia de presión hacia la CUP, la conoce ya la formación anticapitalista. “Se trata de que dos de sus diputados voten a favor. Si no lo hacen, se para el proceso soberanista por 10 años”, afirman. Así, la presión hacia los 10 diputados que lidera Antonio Baños será total. Y pese a ello, en el Govern y en el partido de Mas no se descarta que esta estrategia no logre sus objetivos y que la única salida sea ir de nuevo a elecciones.

ESTRATEGIA DEL MIEDO

Por otra parte, Convergència considera que la estrategia del Gobierno y de la fiscalía del Estado contra la resolución rupturista votada este lunes --que puede incluir inhabilitaciones de quien impulse la declaración de la "desconexión", y que en este mismo sentido insta a los Mossos d’Esquadra a detectar posibles delitos de sedición-- forma parte de la “estrategia del miedo y la amenaza”. “Es parte de su manual, la fiscalía al servicio de la política del Estado”, afirma un destacado dirigente de CDC, para quien estos movimientos son un “9-N versión actualizada” en relación a las querellas contra Mas, la 'consellera' en funciones Irene Rigau y la exvicepresidenta Joana Ortega por el proceso participativo sobre la independencia del pasado año. Convergència no descarta que puedan ejecutarse algunas de estas medidas contra la resolución rupturista.

SIN GOVERN NO HAY "DESCONEXIÓN"

Por otra parte, en CDC precisan que las tres leyes que incluye la resolución de la “desconexión” --hacienda pública, seguridad social y proceso constituyente-- no se presentarán hasta que haya un Govern constituido. Es decir, que el plazo de un mes de presentación de estas leyes que incluye la resolución comenzará a contar cuando haya un Govern, tras la investidura. Investidura que, hoy por hoy, Artur Mas no tiene garantizada. Por tanto, el plazo temporal queda pospuesto.