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INCORPORACIÓN CONTROVERTIDA

El PSOE andaluz evita apoyar a Sánchez por su fichaje de Lozano

La llegada de la exdiputada de UPD provoca un incendio interno en el partido

JUAN RUIZ SIERRA / MADRID

El PSOE llevaba un tiempo tranquilo, pero el flamante fichaje de la exdiputada de UPD Irene Lozano ha incendiado el partido a solo dos meses de las generales del 20 de diciembre. La apuesta del líder y candidato, Pedro Sánchez, por una dirigente que hasta ahora había criticado con dureza las siglas a las que se suma como independiente provocó ayer que los poderosos socialistas andaluces no apoyaran la decisión. Su secretario de Organización, Juan Cornejo, se ausentó de la votación previa de la lista de Madrid, la circunscripción en la que concurrirá Lozano, para dejar patente su malestar. Cornejo acusó en la Cadena Ser a la reción llegada de «insultar» a los andaluces en sus declaraciones sobre el «cortijo», en relación al caso de los Ere fraudulentos. 

Desplazando a la anunciada para este puesto -la secretaria de Empleo, Luz Rodríguez, que concurrirá por Guadalajara-, Lozano ocupará el cuarto lugar de la lista más relevante, la de Madrid, donde el número de candidatos ajenos al PSM es abultado: la catalana Meritxell Batet, el vasco Eduardo Madina y la excomandante del Ejército Zaida Cantera. La incorporación de la excompañera de filas de Rosa Díez incendia el comité federal que hoy aprobará las listas, pues el malestar en los territorios es amplio. El presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, reclamó a Lozano que pidiera perdón a «los socialistas ofendidos»

 TRAYECTORIA POLÍTICA

Lozano, que se enfrentó a Díez tras los malos resultados de su antiguo partido en las europeas, después defendió la suma con Ciudadanos y por último, en julio, intentó sin éxito liderar UPD, no se incorpora al PSOE como una aspirante parlamentaria más a las generales del 20 de diciembre. Formará parte del comité de expertos que redactará el programa electoral, como encargada de regeneración democrática. El que se haya destinado un área tan sensible a alguien no vinculado al partido también genera malestar. «Lanza el mensaje de que no somos capaces, de que tiene que venir alguien de fuera, alguien que nos ha atacado durante cuatro años, a darnos lecciones», señala un dirigente.

La nueva apuesta del PSOE renunció ayer a su escaño por UPD. «Lo de menos son las siglas; lo que acredita mi posición es el trabajo que he hecho», dijo Lozano, para quien su fichaje muestra que el proyecto de Sánchez es «serio y creíble».

Su antiguo partido, mientras tanto, la tachó de «parásito político» y difundió un vídeo en el que una mujer pide «un escaño» en una frutería. «Que les vaya bien fuera de la política», contestó Lozano, hurgando en las malas expectativas de UPD, liderado por Andrés Herzog, quien la derrotó hace solo tres meses.