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LAS TENSIONES EN EL SENO DEL PP

Sigue la guerra de guerrillas

Margallo responde a Montoro con la misma moneda y le critica públicamente

Santamaría minimiza el choque y llama al orden a los ministros: «No habrá más disquisiciones» internas

PATRICIA MARTÍN / MADRID

Pese al revuelo que causó en el seno del PP el llamado «desahogo» de Cristobal Montoro -quien el miércoles cargó contra algunos de sus compañeros en El Mundo-; el bajón interno que provocó la dimisión de la vasca Arantza Quiroga o la estupefacción del vídeo elegido por la dirección conservadora para despedir al grupo parlamentario, otro ministro (aludido por las críticas de Montoro, claro) se sumó a la guerra de guerrillas popular: José Manuel Margallo respondió este viernes a su colega de Hacienda con la misma moneda. El ministro de Exteriores le dio aún más aire a su público enfrentamiento con Montoro y le dedicó dardos en el diario El Español.

De nada sirvió que el jueves Mariano Rajoy intentase frenar el estallido interno negando la mayor, al asegurar que en su partido no hay «crisis» y está «animado» de cara a las elecciones. Tampoco surtió efecto que el PP convocase hoy a sus dirigentes a un acto «de extraordinaria importancia» destinado, dada la semana horribilis, a cerrar filas con Rajoy y dar imagen de unidad antes de que las cuitas internas les acabe robando más votos que Ciudadanos en la carrera electoral. Margallo desoyó estos llamamientos y tiró de vendetta se contra Montoro, el mismo que días antes le había espetado que era víctima de su propia «arrogancia intelectual». «Si eres ágrafo y no lees... -replicó Margallo al titular de Hacienda vía entrevista-. Yo he publicado libros todos los años. Decir que yo estoy congelado cuando yo hablé de la unión bancaria antes que nadie, de los eurobonos antes que nadie, de la reforma constitucional antes que nadie... pues bueno».

El responsable de la diplomacia española revela además que con Montoro no se lleva «ni mal ni bien», que tienen una relación de «vecinos» que se «saludan». Margallo recuerda también que Hacienda le ha hecho una «paralela» y saca pecho de su incursión en la cuestión catalana. Por si era poco, afirma que el espot del PP que compara a España con una enferma que el Gobierno revive es «malísimo».

El desquite del ministro provocó que la vicepresidenta, Soraya Saénz de Santamaría, tuviera que terciar en un conflicto que se suponía cerrado. Intentó minimizar el choque y aseguró que la reunión del consejo de ministros -donde coincidieron Montoro y Margallo- había sido «normal». «Son días intensos, se ha trabajado como siempre; ¡hasta ahí podíamos llegar!», señaló, molesta.

El recado a Aznar

Saénz de Santamaría consideró que lo importante «son las decisiones» y no las «reflexiones» y en la enésima llamada al orden dejó claro que Rajoy les ha dado «instrucciones de trabajar» en pro de la recuperación y por tanto hay poco tiempo para «otro tipo de disquisiciones». «Yo espero que no haya y no habrá más», sentenció. Dejó otro recado a José María Aznar, quien ayer reivindicó su Pacto del Majestic. Esta vez sin critica a Rajoy. Según Santamaría, su criterio es «respetable», aunque gobernar es «difícil».Esto en el capítulo de desaguisados. En lo que atañe a los «arreglos», este viernes se nombró oficialmente a Alfonso Alonso sustituto de la dimitada Arantza Quiroga. Y en presencia de Dolores de Cospedal. Por aquello de impostar «unidad».