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Quiroga se complica su futuro

Pese al respaldo de Cospedal, el PP vasco critica en privado el aislamiento de su líder

PATRICIA MARTÍN / MADRID / AITOR UBARRETXENA / SAN SEBASTIÁN

La presidenta del PP vasco, Arantza Quiroga, en una imagen de archivo.

La presidenta del PP vasco, Arantza Quiroga, en una imagen de archivo. / EFE / ADRIÁN RUIZ DE HIERRO

La presidenta del PP vasco, Arantza Quiroga, ha decidido continuar deliberadamente este martes con su silencio ante la opinión pública, una situación que mantiene desde que el pasado miércoles retiró la ponencia que rebajaba las exigencias de condena sobre la banda terrorista ETA.

Quiroga no ha asistido este martes al comité de dirección del PP vasco, en el que se iba a analizar precisamente la situación creada tras la retirada de la moción que buscaba sumar a todas las fuerzas políticas, incluida Bildu. Y que fue bien recibida por la fuerza aberzale pero no por los colectivos mayoritarios de víctimas del terrorismo ni por algunos dirigentes del PP nacional y vasco.

La secretaria general del PP vasco, Nerea Llanos, ha justificado la ausencia de Quiroga con el argumento de que se encuentra en una reunión en Madrid, lo que alimenta la hipótesis de que la dirigente conservadora, como ya se difundió la semana pasada, baraje dimitir.

Precisamente, Quiroga ha recibido este martes el espaldarazo de la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, quien constituye uno de sus principales apoyos en Madrid. La expresidenta de Castilla La-Mancha ha asegurado que Quiroga continuará siendo la presidenta del PP vasco, y ha negado que la dirección nacional "desautorizara" a la líder vasca. "Todo lo contrario, absoluto respaldo a lo que hizo como ha tenido siempre y sigue teniendo, aquí división ninguna", ha sentenciado.

Sobre la ausencia de Quiroga en la escena pública, Cospedal ha señalado que esta situación no supone que hay una "crisis" porque una persona se puede tomar cuatro días de descanso.

RECELO EN EL PP VASCO

El silencio que mantiene desde hace seis días Quiroga complica cada vez más su liderazgo al frente de los populares en Euskadi. En privado, destacados miembros del partido no se explican cómo la presidenta ha podido optar desaparecer, sin coger el teléfono ni siquiera a algunos dirigentes del partido. Tampoco su jefe de prensa atiende las llamadas, lo que crea una situación insostenible que este martes tratará de ser reconducida en la junta directiva.

La posición de Quiroga, ya complicada por sus fuertes discrepancias con el PP alavés, se debilitó la pasada semana cuando fue desautorizada por el presidente del partido en Álava y ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, quien le advirtió públicamente de que no se puede renunciar a exigir la condena expresa del terrorismo de ETA como ella proponía.

Pero también ha recibido reproches públicos desde Euskadi. El presidente del PP de Gipuzkoa, Borja Sémper, denunció este lunes la "torpeza" con que se había gestionado esa iniciativa parlamentaria, y llegó a decir a Quiroga que cuando un político "recibe un portazo" o cuando su propuesta "es rechazada" no es "el momento de desaparecer".

Aunque teóricamente su comparecencia intentaba apoyar a Quiroga, Sémper admitió incluso sentir "vergüenza ajena" por el "espectáculo" que está dando el PP en los últimos días.