Las veces que la CUP ha dicho 'no' a Artur Mas

La fuerza anticapitalista ha reiterado por activa y por pasiva que se opone a apoyar la investidura del líder de CDC

Antonio Baños y David Fernàndez, de la CUP, durante la pasada campaña electoral.

Antonio Baños y David Fernàndez, de la CUP, durante la pasada campaña electoral. / ÁLVARO MONGE

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LAURA PUIG / BARCELONA

Una de las constantes del discurso de la CUP desde que se intuyó que el apoyo de sus diputados sería clave para investir al nuevo 'president' tras los comicios del pasado 27-S ha sido su 'no' rotundo. Un 'no' a un candidato "quemado", a un político que se identifica "con los recortes y con la corrupción", un 'no' como una catedral a Artur Mas. Este es un breve resumen de las veces que desde el pasado mes de agosto, representantes de la fuerza anticapitalista han explicitado sus reticencias sobre el líder de Convergència.

La última manifestación pública de la CUP antes de imponer, el pasado viernes, la 'ley del silencio' para alejarse del foco público hasta la conferencia política que celebrará este jueves por la tarde, en la que fijará sus exigencias, fue para recordar una vez más su oposición a investir a Mas. La número dos de la lista por Barcelona, Anna Gabriel, insistió en que esta decisión "es colectiva", que se tomó en las asambleas, mientras que el número uno de la candidatura, Antonio Baños, propuso una "presidencia rotatoria", en la línea con la "presidencia coral" que planteó un día antes Gabriel como alternativa a un Govern encabezado por el convergente.

El 1 de octubre, el exdiputado Quim Arrufat ironizó en un debate radiofónico sobre la manera "fácil" de forzar a la CUP para que diese sus votos a Mas: "Se cierra en banda CDC y Junts pel Sí, etcétera, se hace presión sobre la CUP durante dos meses, se llega al final y como la CUP, antes de hacer descarrilar el proceso, estará a su lado, pues ya está". Sin embargo, Arrufat rechazó esta posibilidad puesto que acarrearía efectos negativos y puso en duda que de un proceso que arrancase así pudiese salir "una república que sea creíble, democrática y para todos".

La imputación del 'president' en funciones por el 9-N no movió ni un ápice a los anticapitalistas de su posición. "Nosotros lo que decimos en campaña lo cumplimos", dijo Baños el 29 de septiembre. Y tras expresar su solidaridad con Mas, la expresidenta Joana Ortega y la 'consellera' en funciones Irene Rigau, subrayó que la negativa de la CUP "no se trata de una venganza, el candidato ha de ser de consenso". "No investiremos a Mas. Su figura está quemada", añadió.

"UNA NUEVA ETAPA"

En el análisis del día después de las elecciones, el cabeza de lista advirtió de que"la nueva etapa" que daba comienzo se debe "ejemplificar con un nuevo presidente". "El que presida no puede ser identificado ni con los recortes ni con la corrupción", sentenció, utilizando uno de los argumentos de peso de la fuerza independentista para su rechazo al 'president'. Un 'president' que, recuerda la CUP, inició su primer mandato presumiendo de haber sido el primero en utilizar la tijera y cuyo partido está involucrado en, entre otros, el 'caso Palau', por el que tienen embargadas 15 sedes, el 'caso ITV, el 'caso Innova' o el más reciente del 3%.

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La noche electoral, cuando ya se clarificó que su apoyo sería fundamental para sacar adelante la investidura de Mas, fue otro de los momentos en los que la CUP aprovechó para recordar que Artur Mas no tiene por qué ser el nuevo 'president'. "Hoy los catalanes empezamos una revolución", dijo Baños. Y en esta, "nadie es imprescindible".

Durante la campaña, los candidatos de la fuerza anticapitalista no se cansaron de repetir que su postura es firme y advirtieron de que el empeño de Junts pel Sí de que el líder de CDC fuera reelegido como 'president' podría, incluso, "hacer descarrilar el proceso". Y antes de que se iniciase la carrera hacia las urnas, la CUP ya se negaba a dar su apoyo a Mas. El 19 de agosto, Baños se abrió a facilitar sus votos a Junts pel Sí en el caso de que los necesitara para determinadas cuestiones, pero señaló que en ningún caso se los cederían al 'president' en funciones. "Evidentemente el nombre de Mas no es un nombre que nos guste como presidente", dijo aquel día. Unas semanas antes, el ahora exdiputado David Fernàndez ya lanzó un aviso a navegantes: "Es obvio que ni veo la CUP invistiendo Mas, ni veo la CUP haciéndole el juego al Estado".

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