20 sep 2020

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EL RESULTADO

El 'sí' gana pero no llega

Junts pel Sí consigue vencer en las elecciones pero no en el plebiscito y por lo tanto la DUI se aleja en el calendario

Mas promete no aflojar pese a que no tiene asegurada la reelección

NEUS TOMAS / BARCELONA

Simpatizantes de Junts pel Sí celebran los resultados en el Mercat del Born / JULIO CARBÓ / VÍDEO: CARLA FAJARDO

Los catalanes han entendido la trascendencia de estas elecciones y, pese a que legalmente son unas autonómicas, han votado como si de un plebiscito sobre la independencia se tratase. La participación récord (77, 3%), superando en 10 puntos la del 2012, cuando ya fue histórica, da cuenta de que estos comicios realmente han sido los más importantes de las últimas tres décadas.

Junts pel Sí no ha logrado la mayoría absoluta porque se queda con 62 diputados, que sumados a los 10 de la CUP, hacen que en Catalunya se imponga una mayoría independentista. Pero la victoria es en escaños (72) no en votos (47,8 % ). Conclusión: Mas gana las elecciones pero no el plebiscito. Él mismo y también la CUP aseguraron que si no se obtenía una mayoría en sufragios el proceso se ralentizaba y, por lo tanto, la Declaración Unilateral de Independencia (DUI) se aleja en el calendario. Y otro dato importante: el líder de CDC no tiene garantizada la reelección como 'president' porque la CUP ha insistido en que no le apoyará, y ni aunque esta se abstuviese en la segunda votación, Mas no podría ser elegido. O sea, que es muy probable que haya que buscar un candidato de consenso. Será una de las dudas que deberán resolverse en las próximas semanas.

De momento, ayer, entre gritos de "independencia" y "un sol poble", compareció junto a Oriol Junqueras y Raül Romeva -con abrazo incluido-. Mas aseguro que Junts pel Sí no aflojará y cumplirá "con el mandato democrático" que entiende que le da este resultado. Y habrá que negociar (o intentarlo) con el Ejecutivo central, uno de los derrotados de este 27-S. Porque el PP ha fracasado en su estrategia respecto a Catalunya, no solo en la de estos últimos 15 días sino en toda la legislatura. Queda claro que el voto contrario a la secesión no es un voto a favor del inmovilismo. ¿Cómo gestionará Rajoy, si es que puede hacerlo, el resultado después de perder ocho diputados? Y en clave interna, ¿cómo procesarán los distintos sectores del PP este resultado?

MIEDO NO ES INMOVILISMO

El voto del miedo ha podido funcionar, pero lo que ha fracasado es el inmovilismo de Rajoy. Y Ciutadans, con un discurso menos amable (y siendo un partido virgen en la gestión) pasa de ser la sexta fuerza del Parlament a la segunda y por lo tanto Inés Arrimadas se convierte en la jefa de la oposición (la primera vez que ocupa este cargo una mujer).

La campaña, protagonizada por su líder, Albert Rivera, se basó en no cometer errores y en confiar en que capitalizarían el malestar acumulado con el PP y los errores que los populares han cometido en estas dos semanas. Y así ha sido. Segunda fuerza, eso sí, a 37 diputados de Junts pel Sí.

Las paradojas de la política hacen que el PSC, pese a perder cuatro escaños, pueda considerar su resultado como una victoria. La campaña fresca de Miquel Iceta, un histórico del partido que por primera vez afrontaba el reto de ser el cabeza de lista, ha funcionado. Los socialistas se mantienen como tercera fuerza y el secretario general del PSOEPedro Sánchez, puede explotarlo como una señal positiva para su estrategia en las generales.

En cambio, en el frente de la izquierda el gran perdedor es Catalunya Sí que es Pot. Sus temores se han cumplido y pese a los esfuerzos de su cabeza de lista, Lluís Rabell, y el desembarco de dirigentes de Podemos, empezando por Pablo Iglesias, no ha servido de nada puesto que han perdido dos escaños. A buen seguro que los dirigentes de Iniciativa deberán reflexionar sobre esta operación. La marca ICV se ha diluido a cambio de no ganar más presencia. Su director de campaña, Marc Rius, atribuía el mal resultado a la "polarización" de la campaña. En todo caso, el resultado es, además, un toque de atención para Podemos cara a las generales.

La elecciones han servido para despejar una de las dudas que las encuestas no acabaron de aclarar: Unió, que por primera vez concurría sola a unas autonómicas, finalmente no obtiene representación. El cabeza de lista, Ramon Espadaler, no obtuvo ni el 3% de los votos en su ciudad, Vic. La pregunta es si Josep Antoni Duran Lleida mantiene su intención de presentarse a las generales. Otra duda por resolver. Solo uno más de los interrogantes.