Científicos de prestigio mundial solicitan el voto para Junts pel Sí el 27-S

"Es la mejor opción para que siga creciendo la investigación", afirman

Joan Massagué.

Joan Massagué.

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EL PERIÓDICO / BARCELONA

Científicos y profesores catalanes acreditados y galardonados en algunas de las mejores universidades del mundo han publicado un comunicado en el que manifiestan su apoyo a la candidatura electoral de Junts pel Sí, porque consideran que es "la mejor opción" para garantizar la consolidación y el crecimiento del "sistema de investigación" que la ciencia necesita en Catalunya.

Los 11 firmantes del manifiesto sostienen que Catalunya no podrá dar "el gran salto a la generación de progreso económico", si su Govern "no dispone de las estructuras" de Estado que garanticen poder desplegar las políticas adecuadas.

El documento, muy crítico con la gestión del Gobierno español, está firmado por Jordi Galí, del Centre de Recerca en Economia Internacional (UPF); Joan Massagué, del Sloan Kettering Institute (Nueva York); Bonaventura Clotet, del Institut de Recerca Germans Trias i Pujol; Joan Ramon Resina, de la Universidad de Stanford (California, EEUU); Josep Maria Gatell (hospital Clínic de Barcelona); Manel Esteller, del Institut d'Investigació Biomèdica de Bellvitge; Josep Maria Llovet, también del Clínic; Xavier Estivill, del Centre de Regulació Genòmica; Ramon Brugada, de la Universitat de Girona; Jaume Bertranpetit, de la UPF, y Carles Boix, de la Universidad de Princeton (Nueva Jersey, EEUU).

Después de destacar el compromiso de la sociedad catalana con el conocimiento, como demuestra el Pacte Nacional per a la Recerca i la Innovació (2008), el manifiesto lamenta que este esfuerzo no se haya visto secundado por los sucesivos gobiernos españoles, a los que critica por las "exageradas reducciones" de los presupuestos destinados a la investigación y la universidad, cuya distribución "no ha seguido siempre criterios competitivos" sino consideraciones "políticas subjetivas".

Este es el texto íntegro del manifiesto:

Una buena oportunidad para nuestra ciencia 

El sistema de ciencia de Catalunya, en su conjunto, demuestra continuamente sus altas capacidades. En casi todos y cada uno de los índices en que se puede medir la producción científica, nuestro país se sitúa al nivel de las principales potencias europeas, con un claro liderazgo en el sur de nuestro continente. Son buenos ejemplos de este hecho el continuo liderazgo catalán en los proyectos concedidos por el European Research Council o los programas marco europeos en su conjunto, o la elevada presencia de nuestros investigadores en los highly cited papers que, año tras año, marcan las tendencias en las principales áreas de conocimiento.

Estos buenos resultados son el fruto de la labor de miles de personas, que cada día trabajan de manera incansable en nuestras universidades, centros de investigación y grandes instalaciones científicas. Un trabajo que ha disfrutado de un consenso de país en los últimos años, con políticas a largo plazo y que se han podido consolidar en el Pacte Nacional per la Investigació i la Innovació, firmado el año 2008 por prácticamente todos los partidos y agentes sociales, que refleja el compromiso del país con el conocimiento.

Este esfuerzo continuo no ha estado del todo acompañado, lamentablemente, por los sucesivos gobiernos del Estado. A las exageradas reducciones del presupuesto en investigación del actual gobierno español hay que sumarle la incapacidad para regular de manera más moderna la ciencia española, desde el CSIC hasta la gobernanza de las universidades públicas, pasando por la anticuada organización de las instalaciones científicas de titularidad estatal o las continuas trabas administrativas en las nefastas "auditorías de proyectos".

Tampoco va a favor de la ciencia que la distribución de los recursos económicos para la investigación que hace el Gobierno del Estado no siga siempre criterios estrictamente competitivos, y que a veces se utilicen criterios políticos subjetivos para decidir las prioridades. En contraposición a esta práctica, la Comisión Europea es razonablemente escrupulosa en este aspecto, y considera el mérito y la calidad como los principales criterios para el reparto de los fondos de investigación. Estas maneras de hacer son hoy obstáculos para desplegar todo nuestro potencial como país y continuar un crecimiento en cantidad y calidad, que no tenemos garantizado a corto plazo.

También hay que prestar mucha atención a lo que a menudo llamamos "innovación": la capacidad de un sistema de investigación para generar conocimiento que llegue al tejido productivo, generando riqueza y puestos de trabajo. Mientras en producción científica estamos a un nivel líder en Europa, nos faltan recursos e instrumentos para ser capaces de dar el siguiente salto, en el que este conocimiento genere crecimiento y desarrollo económico y social para el conjunto de la sociedad, garantizando un país con más bienestar y cohesión social. No hemos tenido todavía los instrumentos, y seguramente tampoco el tiempo, para dar este nuevo salto.

Tenemos, por tanto, una buena situación de inicio: un sistema de investigación sólido, basado en un gran compromiso individual de miles de personas y un elevado consenso político. Un sistema fuertemente internacionalizado, abierto a la captación del talento y altamente competitivo a nivel europeo. Pero este sistema no podrá continuar dando estos buenos resultados, ni tampoco podrá dar el gran salto a la generación de progreso económico si nuestro Govern no dispone de las estructuras que garanticen el poder aplicar las políticas adecuadas. Para mantener este alto nivel de generación de conocimiento, y para trasladar este nivel alcanzado a una sociedad donde la economía del conocimiento tenga un papel relevante, y donde el avance del conocimiento derive también en la creación de riqueza, ocupación y mejora social.

En este contexto, las elecciones al Parlament de Catalunya del próximo 27 de septiembre suponen una gran oportunidad para la ciencia que se hace en Catalunya. Vista la situación descrita, los abajo firmantes manifestamos nuestro apoyo a la candidatura de Junts pel Sí, que consideramos es la mejor opción para poder mantener el consenso trabajado durante tantos años, incrementar los recursos que nuestra ciencia necesita y dotarnos de las estructuras de Estado que garanticen la consolidación y crecimiento de nuestro sistema de investigación. Todo ello para continuar por el bueno camino iniciado ya hace muchos años y que hoy nos permite hablar con moderado orgullo de nuestro sistema de generación de conocimiento.

Jordi Galí, Centre de Recerca en Economia Internacional

Joan Massagué, Sloan Kettering Institute

Bonaventura Clotet, Institut de Recerca Germans Trias i Pujol

Joan Ramon Resina, Stanford University

Josep Maria Gatell, Hospital Clinic de Barcelona

Manel Esteller, Institut d'Investigació Biomèdica de Bellvitge

Josep Maria Llovet, Hospital Clinic de Barcelona

Xavier Estivill, Centre de Regulació Genomica

Ramon Brugada, Universitat de Girona

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Carles Boix, Princeton University