octavo día de campaña

Banqueros antisecesión

La gran banca entra en campaña al alertar de los peligros que tendría para la estabilidad financiera la secesión de Catalunya

La semana que viene el Banco de España dará argumentos similares en el Senado

Oliu y Fainé, en el 2008.

Oliu y Fainé, en el 2008. / EFE / SERGIO BARRENECHEA

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OLGA GRAU / BARCELONA

La gran banca española, capitaneada por el Santander, el BBVA, el Popular, Bankia, el Sabadell y CaixaBank, ha entrado en campaña electoral. El sector financiero ha dejado a un lado sus divergencias históricas y su profunda cautela a participar en debates políticos y ha pactado un frente común para alertar de los peligros que supondría una secesión de Catalunya de España, con una salida de la Unión Europea y del euro.

Los bancos agrupados en la Asociación Española de la Banca (AEB) y la Confederación Española de las Cajas de Ahorros (CECA), la patronal de las antiguas cajas, llevaban semanas trabajando en un comunicado conjunto que expresara la profunda preocupación del sector, pero también de todos los poderes del Estado, ante la posibilidad de que Catalunya se escinda de España de forma unilateral y deje de formar parte de las instituciones europeas y del euro tras las elecciones autonómicas del 27 de septiembre.

Las reuniones telefónicas y presenciales entre los banqueros se han sucedido en las últimas semanas con intensidad e incluso llegó a producirse un encuentro en Madrid la semana pasada, la víspera de la Diada, en la que participaron los presidentes del Santander, del BBVA y de CaixaBank en el ámbito de la AEB, según confirmaron ayer fuentes financieras.

El texto de la AEB y de la CECA, el más claro y directo que ha realizado nunca el sector bancario sobre un tema de índole político, llega incluso a plantear la posibilidad de que los bancos con sede en Catalunya reconsideren su presencia en el territorio. Esto es posible llevarlo a cabo de forma exprés ya que el Gobierno ha modificado recientemente una ley para permitir que se pueda cambiar la sede social mediante la decisión del consejo de administración, cuando antes requería la convocatoria de la junta general de accionistas.

«La exclusión de Catalunya de la zona euro, como consecuencia de la ruptura unilateral del marco constitucional vigente, comportaría que todas las entidades bancarias con presencia en Catalunya afrontarían graves problemas de inseguridad jurídica. Estas dificultades obligarían a las entidades a reconsiderar su estrategia de implantación, con el consiguiente riesgo de reducción de la oferta bancaria y, con ello, de exclusión financiera y encarecimiento y escasez del crédito», según el comunicado.

De puertas adentro, la banca considera que el escenario de secesión generaría una fuerte incertidumbre, que la financiación de los bancos que operan en Catalunya peligraría y que el recurso de acceder a la liquidez del BCE no estaría garantizado, ni siquiera a través de una sucursal o ficha bancaria ubicada fuera de Catalunya o en un país de la eurozona. «No podríamos sobrevivir ni una décima de segundo fuera de la zona euro», explicaban ayer fuentes de uno de los bancos.

Pero de puertas afuera todos los comentarios públicos de los banqueros sobre la posible independencia de Catalunya y sus consecuencias habían sido más discretos, hasta ahora. La contundencia del comunicado de los banqueros irrumpió ayer como una bomba en plena campaña del 27-S, apenas dos días después de que el Cercle d'Economia hubiera emitido también una opinión contraria a la secesión. Ayer mismo, el presidente de la farmacéutica Almirall, Jorge Gallardo, también alertó a toda su plantilla mediante videoconferencia de las consecuencias negativas para la economía de la independencia de Catalunya.

«Artillería» contra el proceso

El conseller d'Economia, Andreu Mas-Colell recriminó ayer al Gobierno español que use a la banca como «artillería» en contra de la independencia. Pero el comunicado de la gran banca no será la única munición del mundo económico contra el proceso independentista en la recta final de la campaña. El siguiente plato fuerte será el discurso que el Gobernador del Banco de España, Luis Maria Linde, ha preparado sobre la cuestión catalana para su comparecencia en el Senado el próximo miércoles en la Comisión de Presupuestos. No es casual que lo haga en sede institucional, abierto a preguntas de los grupos parlamentarios. Da respuesta formal así a peticiones recibidas desde La Moncloa y el sector bancario para que sea esta institución independiente, profunda conocedora de los entresijos del sector financiero, la que clarifique de forma técnica qué pasaría con los bancos en el caso de una secesión unilateral en Catalunya.

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Linde apostará por un discurso muy en línea con el comunicado de ayer de la AEB y de la CECA y abordará cuestiones que han sido objeto de discusión política en las últimas semanas. Así, el gobernador del Banco de España dejará claro que una Catalunya escindida de España quedaría fuera de la de UE y los bancos radicados en este territorio dejarían de estar regulados por el BCE y no tendrían acceso a la liquidez que ofrece el banco central de la eurozona al no poder usar los préstamos como colateral. Linde advertirá de riesgos importantes para el sector financiero en el caso de un escenario de secesión unilateral y alertará de que el crédito en Catalunya podría encarecerse de forma importante.

El Gobernador del Banco de España hilvanará un discurso de calado político en el que abogará por la necesidad de pactar y llegar a acuerdos entre Catalunya y el Gobierno central para que «no pierdan todos», relatan fuentes del sector bancario.