Ir a contenido

polémica taurina

Manuela Carmena se compromete a mantener las corridas de toros en Madrid

La alcaldesa disipa las especulaciones que anunciaban el fin de San Isidro vía referéndum popular

IOLANDA MÁRMOL / MADRID

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, en su visita a Barcelona el pasado 4 de septiembre.

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, en su visita a Barcelona el pasado 4 de septiembre. / GUSTAU NACARINO / REUTEURS

Manuela Carmena no le gustan los toros, pero tampoco está dispuesta a prohibir las corridas en Madrid. El ayuntamiento de la capital no imitará al de Barcelona y seguirán celebrándose espectáculos taurinos en la plaza de las Ventas, a pesar de los rumores que apuntaban a una posible prohibición a través de la página web de participación ciudadana que el consistorio estrenó este martes. En esta web, el Gobierno de Madrid se propone analizar las propuestas ciudadanas para que sean evaluadas por expertos y, a través de un amplio proceso, que las más apoyadas -con votaciones por encima del 2% del censo- puedan ser llevadas a pleno o incluso, si revisten un debate profundo o controvertido, sometidas a referéndum.

En las escasas horas de funcionamiento de la web -decide.madrid.es- una de las propuestas más valoradas es la prohibición de corridas en la capital. Sin embargo, la alcaldesa ha descartado de plano esa posibilidad. "No vamos a tocar la Feria de San Isidro. No vamos a prohibir las corridas. Tranquilidad para los taurinos", ha zanjado la edil, tras recordar que ella de taurina no tiene nada. pero que tampoco va a adoptar la medida que en Barcelona lleva en vigor desde 2012: "No soy taurina, pero respeto a otros", ha dicho.

A Manuela Carmena no le gusta especialmente alinearse con ideologías ni abrir debates que no considera sustanciales. Y todavía menos las confrontaciones. Quizá por ello considera que, como alcaldesa, ha de hacer que la mayor parte de madrileños se sientan representados por su tarea, de modo que tampoco ha abundado en porqué no aborda el conflicto taurino, preguntada sobre ello en un almuerzo por los cien días de su mandato, este miércoles, en el Club Siglo XXI de Madrid. Aunque Barcelona es un referente para la juez, tiene otras preferencias en su labor  al frente del ayuntamiento. 
La primera, ha insistido, conseguir limpiar la ciudad. Explica, con su característico tono coloquial, que tiene el móvil lleno de fotografías de suciedad que se acumula en las calles. Mejorar la higiene de las vías públicas implica conseguir revertir o modificar los contratos que el PP contrajo con diversas empresas y que tienen una vigencia de diez años. Carmena no descarta, si no hay acuerdo, remunicipalizar los servicios de limpieza.

Otra de las prioridades del Gobierno municipal es tranquilizar al mundo empresarial y a los inversores que hubiesen podido alarmarse por la llegada al ayuntamiento de Ahora Madrid tras más de dos décadas de mandatos del PP. Este miércoles, Manuela Carmena ha adelantado que está muy avanzado "un proyecto de inversión extranjera" que no ha detallado. Sí ha confirmado que la subida del impuesto sobre bienes inmuebles (IBI) afectará a las grandes superficies de la capital, aunque no a los pequeños y medianos comercios.

Con una férrea determinación para evitar las confrontaciones, la alcaldesa ha vuelto a declinar opinar sobre la campaña electoral en Catalunya.