EL ONZE DE SETEMBRE

Santamaría acusa a Mas de usar la Diada en su propio beneficio

La Moncloa dice que la idea de Margallo de cambiar la Constitución es "personal"

El Gobierno matiza su defensa de que siempre debe gobernar la lista más votada

PILAR SANTOS / MADRID

El Gobierno ha lamentado este viernes que Artur Mas haya pervertido la Diada y que esta jornada haya dejado de ser una "fiesta para todos los catalanes". "No hay que utilizar lo que es de todos en beneficio de los intereses electorales de unos pocos", le afeó la vicepresidenta del Ejecutivo, Soraya Sáenz de Santamaría, tras la reunión del Consejo de Ministros.

Menos beligerante que otros viernes en el conflicto institucional con la Generalitat, la número dos del Ejecutivo criticó la falta de "neutralidad" del Gobierno catalán en la celebración del Onze de Setembre y le pidió que se atenga a la "legalidad". Santamaría optó por no avivar el debate un día como el de ayer y esquivó varias preguntas sobre los resultados del último sondeo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sobre la intención de voto el 27-S y el escaso calado que ha tenido en Catalunya el discurso de Mariano Rajoy.

Santamaría no quiso comentar la encuesta, que pronostica unos malos resultados para el PP, ya que caería de los 19 escaños actuales a 12 o 13 (aunque mejora la marca que le daban sondeos anteriores) y tampoco quiso hacer un ejercicio de autocrítica tras tres años de crisis política con la Generalitat. "Gracias al apoyo del Gobierno que han tenido comunidades como la de Catalunya se han podido pagar los servicios públicos", se limitó a decir.

DECIDIR QUÉ ES ESPAÑA

También se le planteó a la vicepresidenta si el Ejecutivo mantiene su defensa de que debe formar Gobierno la lista más votada (teniendo en cuenta que en este caso es la candidatura independentista de Junts pel Sí). Santamaría no soltó un 'no' rotundo pero introdujo un matiz: no es lo mismo una mayoría para gobernar que para decretar la independencia. El PPC ofreció esta semana a Ciutadans y al PSC una alianza poselectoral para desbancar a los soberanistas. "Una cosa es gobernar y otra cosa es plantear propuestas que no caben en la Constitución. Una cosa es tener mayoría y otra es no contar con la mayoría que decide qué es España", respondió la mano derecha de Rajoy.

Por otro lado, fuentes de la Moncloa despreciaron la propuesta que el ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, había hecho la víspera para reformar la Constitución con el objetivo de buscar un mejor encaje de Catalunya en España, por considerar que era una idea "personal" e "individual". El propio Rajoy se mostró abierto a modificar la Carta Magna hace apenas un mes, tras la reunión con el Rey en Marivent este verano, aunque ahora parece que el Ejecutivo ha abandonado esta idea.