Ir a contenido

Susana Díaz será elegida hoy presidenta de la Junta de Andalucía más de dos meses después de las elecciones

Ciudadanos insiste en que su acuerdo es solo para la investidura aunque si se cumple lo firmado, habrá estabilidad esta legislatura

JULIA CAMACHO / SEVILLA

La socialista Susana Díaz y el líder de Ciudadanos en Andalucía, Juan Marín, tras rubricar el pacto que garantiza la investidura.

La socialista Susana Díaz y el líder de Ciudadanos en Andalucía, Juan Marín, tras rubricar el pacto que garantiza la investidura. / EFE / JULIO MUÑOZ

La socialista Susana Díaz será elegida este jueves presidenta de la Junta de Andalucía más de dos meses después de celebradas las elecciones, en las que su partido fue la lista más votada pero quedó lejos de la ansiada mayoría (55 escaños) que reclamó durante la campaña. La elección se produce en cuarta votación, algo inédito en la región, y ha sido posible solo tras suscribir un acuerdo de investidura con Ciudadanos, que insiste en que no hay pacto de gobierno y ejercerá de oposición "constructiva" y "exigente". No obstante, el candidato de la fuerza naranja, Juan Marín, augura que si se cumplen los 72 puntos del acuerdo, habrá estabilidad y garantías de agotar legislatura.

La votación será a las 18 horas, y el PSOE-A logrará por fin 56 de los 109 votos posibles a favor, logrando la mayoría absoluta que se le resistió en las anteriores votaciones. La décima legislatura andaluza arranca por tanto con un gobierno en minoría y en solitario, algo que solo se produjo en 1994, cuando la famosa pinza PP-IU que complicó el mandato de Manuel Chaves y obligó a adelantar elecciones. Una vez que la elección de Díaz sea sancionada por el Rey y publicada en el BOE, está previsto que tome posesión este fin de semana, a más tardar el lunes, con el objetivo de que su gobierno pueda estar ya listo la próxima semana y empezar a andar para que "Andalucía no pierda ni un minuto", consigna que ha acompañado a la dirigente socialista desde que a finales de enero decidió adelantar un año la convocatoria de elecciones.

Será además el primer gobierno que echa a andar con una alianza con uno de los partidos emergentes, que se han hecho de rogar y que tras pensarse mucho su posición, decidieron pasar de la abstención a votar sí a la investidura haciendo, según explicaron el martes, "un ejercicio de responsabilidad" ante el ultimátum lanzado por la presidenta en funciones de repetir elecciones si esta semana no fructificaban los acuerdos. Para evitarlo, Ciudadanos planteó un acuerdo basado en tres pilares: transparecencia y regeneración democrática; reactivación de la economía y apoyo a emprendedores y pymes y defensa de los servicios sociales como educación, sanidad y dependencia. Un documento en el que la fuerza de Albert Rivera ha suavizado su postura respecto a la dimisión del expresidente Manuel Chaves por su implicación en el 'caso ERE', y ahora esperarán a que se pronuncie Tribunal Supremo y entonces el PSOE-A le reclame el acta si hay imputación.

También se ha flexibilizado la posición acerca de que sean los partidos quienes respondan económicamente por los casos de corrupción de sus altos cargos, y se conforman con la creación de un grupo de trabajo para estudiar la reforma legal que permita limitar los mandatos de los presidentes regionales o implantar las listas abiertas.

LOS RETOS DE DÍAZ

Entre los primeros retos que le esperan a Díaz se encuentra las iniciativas preparadas por la oposición para comparecer y dar explicaciones por la adjudicación de la mina de Aznalcóllar, un proceso que está siendo investigado en los tribunales al hallar indicios de irregularidades que la Administración niega. La propuesta parte del PP, pero el resto de partidos, incluido Ciudadanos, ya anuncian que la respaldarán.

Tras el anuncio del acuerdo entre PSOE-A y Ciudadanos para desbloquear la investidura y permitir gobernar a Susana Díaz, se han producido en cascada los acuerdos para las corporaciones locales. Así, el PSOE obtendrá el bastón de mando en Sevilla (donde IU y Podemos no entrarán en el gobierno), Huelva (donde IU tampoco será gobierno al apreciar "falta de interés y solvencia" de los socialistas para aplicar políticas de izquierda); Córdoba (en coalición con IU y la lista de Podemos) y Marbella (donde habrá una coalición con IU, la lista de Podemos y los independientes).