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MUNICIPIOS DE TARRAGONA

El encaje a lo 'tetris' va de Reus a El Vendrell

El alcalde en funciones de  la ciudad de Tarragona, Josep Félix Ballesteros (PSC), volverá a gobernar en minoría con nueve concejales de 27 y el cartapacio municipal está prácticamente cerrado.

Esta es una de las pocas excepciones en un territorio políticamente fragmentado en el que forjar pactos recuerda más al juego del Tetris o al arte del encaje de bolillos.

En la vecina ciudad de Reus (Baix Camp), todas las posibilidades siguen abiertas. Carles Pellicer (CiU) revalidará la alcaldía, con toda probabilidad, en segunda vuelta. Será un gobierno en minoría con siete regidores, muchas tensiones personales y un arco municipal de 27 escaños con siete fuerzas. La segunda es la CUP (seis ediles) que, sin prisas, anuncia una asamblea dos días antes de la investidura. El PSC animó primero al candidato de la CUP, David Vidal, a postularse para alcalde, pero rectificó poco después y anunció que trabajarían desde la oposición.  Vidal denunció el llamado caso Innova y la mancha de la presunta corrupción, que afecta al tripartito y salpica a CiU, sigue expandiéndose y es un peso muerto en una delicada balanza de equilibrios.

También Pere Granados (FUPS-CiU) vuelve a ser el candidato más votado de Salou (Tarragonès) , con ocho ediles de 21, el doble que Ciutadans (4) y el PSC (4). Todo apunta hacia la sociovergencia en la capital simbólica de la Costa Daurada.

En El Vendrell,  Martí Carnicer (PSC) negocia con la debilidad de cuatro ediles de 21 y ocho fuerzas. La única premisa es no pactar con PXC, que con tres concejales, conserva la capital del Baix Penedès como su feudo. ESTER CELMA