08 ago 2020

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DURO DEBATE EN LA CÁMARA CATALANA

Otro 'basta ya' al PPC

Todos los grupos del Parlament reprenden a los populares por volver a utilizar la inmigración como arma arrojadiza en una polémica moción

RAFA JULVE / BARCELONA

El PPC cogió la linde en la campaña electoral de atacar a la inmigración ilegal y sigue transitando por ella en el Parlament. Los populares presentaron ayer una moción sobre «la integración de los inmigrantes en los barrios» que Plataforma per Catalunya no hubiera visto mal del todo. El texto, que instaba a los extranjeros a «regresar a su país si durante un tiempo no logran encontrar empleo» y condicionaba su acceso a las prestaciones sociales, originó un duro 'basta ya' del resto de grupos, que acusaron a los conservadores de basarse en premisas «xenófobas» e «hipócritas».

Aparte de los ya recurrentes llamamientos a prohibir el burka o a demorar la construcción de «nuevas macromezquitas», la moción llamaba a «impulsar la priorización de las ayudas municipales no ligadas a servicios de urgencia a quienes tienen residencia plenamente legal» y aboga por establecer un mínimo de cinco años para poder acceder a servicios sociales básicos de la Generalitat. También hacía un batiburrillo con otros asuntos y exigía a la Fundació Nous Catalans que, «en lugar de dedicarse a promover el separatismo entre los inmigrantes, se centre en una auténtica labor de integración».

A la hora de defender el texto, el popular Sergio Santamaría se amparó en el 'premier' británico David Cameron y en el expresidente francés Nicolas Sarkozy para alegar que en Europa ya se aplican medidas en la línea de lo que propone el PPC. «Los líderes europeos hablan del tema», enfatizó. Y después le cayó una granizada de reproches.

CONDENA DE SOS RACISME

Fuera del Parlament, SOS Racisme condenó la moción  popular por su «racismo» y por «incitar al odio». Dentro del hemiciclo, los partidos de izquierda leyeron fragmentos de la Declaración Universal de los Derechos Humanos para demostrar lo lejos que está de ella el texto del PPC. Hubo diputados como Pere Bosch (ERC) o David Companyon (ICV-EUiA) que recordaron a Santamaría su fracaso el 24-M como alcaldable de Salt con esos postulados, mientras que Ferran Pedret (PSC) tildó de «mezquina» la campaña que hicieron los conservadores al estilo «Marine Le Pen» y, dado que la moción empezaba con un rechazo al racismo y la xenofobia, equiparó ese inicio con un «yo no soy racista, pero...».

Más escueto fue el convergente Ferran Falcó («nosotros no somos 'buenistas' pero tampoco ridículamente racistas») y volvió a quedarse en medio José María Espejo-Saavedra. El diputado de Ciutadans llamó «populista» al PPC y lamentó partes del texto, pero su partido fue el único que presentó enmiendas y que votó a favor de dos puntos: el que condena el racismo y el que pide el veto del burka. David Fernàndez (CUP), el más directo, habló del 70º aniversario de la liberación de los campos nazis y acabó con un: «Qué hostia, Santamaría, qué hostia». Tal vez una referencia a la frase de Rita Barberá por su batacazo del 24-M. O tal vez no.