26 oct 2020

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LA Estrategia del partido

Unió, dispuesta a salir del Govern si CDC no acepta su hoja de ruta

Tanto la cúpula como el sector crítico coinciden en que hay que formular una propuesta clara

Los democristianos acordarán hoy la pregunta que someterán a escrutinio de los militantes

NEUS TOMÀS / BARCELONA

Parece que esta vez el hartazgo de la dirección de Unió ha llegado a tal límite que fuentes de este partido aseguran que si Convergència no acepta la propuesta que surja de la consulta interna que los democristianos celebrarán dentro de 15 días, los consellers de Unió están dispuestos a abandonar el Govern. De ser así, el partido concurriría en solitario a las próximas autonómicas. La cúpula democristiana presentará hoy el redactado de la pregunta que someterá a examen de la militancia y que servirá como guía cara al programa electoral. Si la propuesta de la dirección sale ganadora, se abrirá una nueva etapa en la que, si Convergència quiere ir más lejos, tendrá que hacerlo sola. Por el contrario, si la pregunta de la dirección no obtiene un apoyo mayoritario entre los cuadros y militantes, es difícil saber cómo Josep Antoni Duran Lleida gestionará una implosión de consecuencias ahora incalculables.

El proceso abierto en el seno de los democristianos viene marcado por la fractura que ha causado la maniobra de un grupo de representantes de la vieja guardia, entre ellos el expresidente del Parlament Joan Rigol y la actual presidenta de la Cámara, Núria de Gispert, así como representantes territoriales que han recogido un millar de firmas para que la pregunta de la consulta sea: «¿Queréis que Unió se comprometa con una Catalunya independiente, en el marco de la UE?» El  sector crítico teme que la dirección diseñe un texto ambiguo y que no aclare la posición del partido. Pero la cúpula asegura que su pregunta será «clara, explícita y nítida», como señala el secretario general de Unió, Ramon Espadaler, en el artículo que publica hoy en la página 3 de este diario.

DESENCANTADO / Duran se ha declarado «decepcionado» por la táctica de los sectores menos afines. «Me ha desencantado la actitud de algunos dirigentes» porque «hacer una propuesta vía filtraciones mediáticas en lugar de hacerlo en los órganos del partido y hacerlo con manifiestos me decepciona. Pero aquí se acaba todo», concluyó en su carta web.

En esta pugna, Duran cuenta con el apoyo de los tres consellers: la vicepresidenta, Joana Ortega, el titular de Interior, Ramon Espadaler, y el de Agricultura, Josep María Pelegrí. En esto van todos a una, y fuentes próximas a los tres aseguran que si hay que salir del Ejecutivo, se sale. De ser así, creen que podrían defender mejor sus postulados ante una CDC que ven cada vez más radicalizada. El líder de Unió nunca ha disimulado que su preferencia es un modelo confederal, pero en su partido también hay independentistas, y en los próximos días es posible que asistamos a un pulso interno para ver quién gana la votación del próximo 14 de junio.

A diferencia de algunos cálculos soberanistas, que dan por hecho que en un referéndum ganaría el  a la secesión, Duran es de los que lleva tiempo alertando de los riesgo del procés. «Cuando oigo hablar en nuestros entornos de unionistas y de independentistas, se me pone la piel de gallina, y no porque no tenga como referente ni un concepto ni otro, sino por lo que representa de profundización de división de dos Catalunyas», ha advertido.

La duda sigue siendo la misma: ¿Qué gana Unió concurriendo en solitario a las elecciones? De entrada, mayor libertad para defender sus tesis y, también más margen de negociación a posteriori. Los democristianos calculan que si se presentan sin CDC la horquilla de diputados estaría entre los cinco y los nueve. Y que podrían ocupar un espacio de centroderecha catalanista y moderado. Su objetivo sería llegar a aquellos electores que ven a CDC demasiado radicalizada y que podrían incluso estar tentados de votar a Ciutadans.