El comisionista de Rus: "Yo era un yonqui del dinero"

"Las grabaciones son verdad, va a salir mierda a punta pala", dice Benavent, que grabó las conversaciones y está imputado en el caso de las mordidas en la Diputación de Valencia

LAURA L. DAVID / VALENCIA

"Era un yonqui del dinero". Así se ha definido a sí mismo el primer arrepentido del 'caso Imelsa', Marcos Benavent, presunto comisionista de Alfonso Rus en la trama de mordidas de la Diputación de Valencia. Tras años grabando en secreto las conversaciones sobre presuntas mordidas que han acabado con la vida política de Rus, Benavent ha acudido a declarar este martes dispuesto a "colaborar" con la justicia como imputado en el juzgado de Instrucción número 6 de Valencia en la causa abierta tras la denuncia interpuesta por la Diputación por presuntos gastos injustificados y otras irregularidades en la empresa pública Imelsa, de la cual fue gerente.

A las puertas de la Ciudad de la Justicia valenciana, el considerado hombre fuerte de Rus en la Diputación ha avanzado a los medios que va a hacer daño "a mucha gente" contando su "verdad". Benavent, que ha pedido "perdón" y ha admitido que se llevó "dinero de todo", en referencia a las mordidas de los contratos públicos que, según las numerosas grabaciones en poder de la investigación y difundidas por varios medios, habría dirigido desde su cargo en la empresa pública. "Me he equivocado, asumiré lo que tenga que asumir, la pena de cárcel" o "lo que sea", ha admitido a su llegada a declarar ante el juez un Benavent con pantalón caído, pendientes, pulseras, barba y pelo largo más cercano a la estética yogi que a la imagen de hombre de negocios de traje y corbata que solía lucir antaño. El exgerente de Imelsa ha asegurado que intentará "reponer todo" lo que se llevó. Dice Benavent que ha vivido "en la inconsciencia" pero ahora hace "talleres, yoga, tantra, mis cosas", cosas como "talleres de agricultura biodinámica", escuchar "sonidos de la naturaleza" o sus "animalitos".

Preguntado por si es Rus quien aparece en una conversación contando dinero, Benavent no ha aclarado este extremo. "Él sabrá lo que hace. Él sabrá, tiene que ser consciente de su forma de ser o de actuar", ha valorado el exalto cargo popular, que ha dicho también que no iba a hablar de "personas en concreto", pero que en su declaración si iba "hacer daño a mucha gente". "Uno vive en la inconsciencia y entra en una historia en la que casi todo el mundo está así y es lo que hay. Casi todo el mundo está en movidas", ha insistido. "Las grabaciones son verdad" y que "va a salir mierda a punta pala".

ADMITIR LOS ERRORES

"Voy a decir la verdad, no sé si eso será tirar de la manta, pero espero que sirva de algo, porque voy a provocar mucho daño, pero la gente necesita saber la verdad, decir que nos equivocamos, pedir perdón y tirar para adelante, y en ese proceso que cada uno haga lo que crea conveniente", ha añadido.

En la sala, Benavent se ha acogido a su derecho a no declarar y tampoco ha presentado ningún documento ante el juez, quien le ha retirado el pasaporte a petición de la fiscalía. A pesar de ello, insiste, su intención es colaborar con la Fiscalía Anticorrupción.

El exgerente de Imelsa estuvo un tiempo en paradero desconocido antes de ser citado a declarar. Hoy ha explicado que estuvo en la parte del Amazonas de Ecuador, en Japón --donde intentó conseguir sin éxito un visado para la India para poder "perderse" allí o en Nepal, Tíbet o Bután-- y en Ámsterdam. Volvió a España a mediados de marzo dice, para, "dar la cara".