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Tensión en la frontera CiU-ERC

Convergència se indigna porque Junqueras no iza la 'estelada' en Sant Vicenç dels Horts

X. B. / F. M. / BARCELONA

Como aquellas pequeñas escaladas de tensión que se vivían en la frontera entre India y Pakistán en los 70, CiU y ERC se hallan siempre dispuestos a polemizar. El desencadenante de la última refriega, casi siempre larvada, es la negativa de Oriol Junqueras, adalid de la independencia, a colgar la estelada en el balcon consistorial de Sant Vicenç dels Horts, de donde es alcalde. Y, a partir de ahí, obviamente, y según el color del cristal con que se mire, nacen las interpretaciones.

Para los republicanos, Junqueras es la quintaesencia de la democracia, por cuanto a pesar de ser independentista desde que nació, según ha comentado él mismo, no impone su opinión. De los 21 concejales que tiene Sant Vicenç, seis son de ERC. Los otros 15 no se muestran partidarios de tener en el ayuntamiento la estelada. Eso sí, se conocen las posiciones, pero no se ha llevado a cabo ninguna votación porque nadie ha presentado moción alguna.

En CDC y en Unió la perspectiva es opuesta. Recuerdan agraviados las llamadas a la desobediencia que lanzó el líder republicano en vísperas del 9-N y cómo se rompió el frente soberanista, precisamente, por bajarse Mas de la consulta para abrazar el sucedáneo del proceso participativo. Y ahora, Junqueras, como alcalde, es incapaz de mantener el más mínimo desafío, como el de tener una bandera en el balcón.

A este enfado se unen los vídeos de ERC, en esta misma campaña para las municipales, en los que se ilustran algunos de los numerosos casos de corrupción que salpican a CDC. El lunes empieza la precampaña del 27-S.