24 oct 2020

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Ferran Busquets: "Quiero una Barcelona que diga que la pobreza es inadmisible"

NÚRIA NAVARRO / BARCELONA

La fundación que dirige, Arrels, atiende en estos tiempos magros a 1.600 personas sin hogar, aunque la población estable que duerme en las calles de Barcelona ronda las 900. Gente sin derechos ni autoestima.  La pobreza más cronificada de la ciudad. La que Esperanza Aguirre quiere esconder bajo la alfombra para que no «ahuyente» a los turistas en Madrid.

-Ningún candidato barcelonés llega al nivel de la aspirante Aguirre, ¿no?

-Me sorprendería que alguno de los candidatos de Barcelona haga un comentario similar. Pero tampoco oigo a ninguno que se proponga dar solución a la problemática.

-¿Intuye que los sintecho también estorban a la Barcelona de postal?

-¡Ya lo creo! Pero no solo al ayuntamiento, también al ciudadano. Cuando los vecinos no paran de llamar a la Guardia Urbana porque hay alguien durmiendo en su portal, o instalan unos pinchos en el párking para que no se puedan tumbar, no es cosa de los políticos. Yo lo que querría es una Barcelona en la que los ciudadanos dijeran que la pobreza es inadmisible. 

-Alguna vez se ha quejado de que nadie monta una V por la pobreza.

-Y soy independentista, ¿eh? Lo dije por ese aspecto cultural. Si encuentras a un accidentado en la carretera y no lo ayudas es un delito de omisión del deber de socorro, y además nadie se pregunta si iba muy rápido o había bebido. A la gente que está en la calle, cuya vida se va reduciendo cada día, no les dirigen la palabra y todo el mundo da por sentado que son alcohólicos o no sé qué.

-A ellos, a los que no tienen hogar, ¿qué no les cabe en la cabeza?

-Es gente que ha perdido toda la confianza en el sistema. No es el ciudadano que se ha quedado sin empleo, está perdiendo el piso y se moviliza. Ellos no se mueven porque tienen la sensación de no merecer nada. O son invisibles o les tienen miedo.

-Son ciudadanos con derechos.

-A la salud, a la vivienda, a la intimidad. Y no se me ocurre ninguno que no se vulnere. Viven 20 años menos y reciben muchas agresiones a lo largo de su vida, pero no se les tiene en cuenta. Nunca.

-No votan.

-Ni votan, ni tienen voz.

-Usted es su voz.

-Nos gusta influir en las administraciones, pero no en campaña.

-Rompa la regla por una vez.

-Es necesario saber cuánta gente está durmiendo en la calle. Hay que cuantificar la pobreza de forma transparente y pública. Arrels lo hace en zonas concretas para saber si el problema va o no en aumento. Pero urge un recuento oficial, que en Inglaterra se hace por ley.

-¿El ayuntamiento evita el censo?

-Al menos no ha trascendido de manera oficial. Y la cifra es importante para poder plantear medidas y porque hay una relación directa entre los que hoy duermen en la calle y los que están a punto de llegar a ella. ¿Qué haremos dentro de unos años con la gente que hoy tiene ingresos cero?

-¿Llegarán muchos más a la calle?

-Sin contar no se puede saber. Tampoco veo que los problemas se solucionen a corto plazo porque es difícil innovar en el espacio público. Hay que arriesgar y ver qué pasa, arriesgar y ver qué pasa... Con mucha paciencia. La pobreza tiene solución a 10 o 15 años vista y los políticos buscan arreglos en función de una legislatura.

-¿Algunos los buscan menos?

-No creo en buenos y malos, pero hay partidos que repiten el argumento de que los pobres lo son porque quieren. Quizá lo quiera el 1%. Pero si fuera así, hay un 99% que pringa por ese 1%. La pobreza es un tema de injusticia.

-Hay nuevas siglas que prometen apuntarse al combate. ¿Les cree?

-Tanto si son nuevas como antiguas, lo que me interesa es el cómo no el qué. He tenido contactos con todos los partidos y noto que la sensibilidad existe, pero quiero oír propuestas concretas. Con voluntad política se puede acabar con la gente que duerme en la calle.

-Deles un empujoncito.

-Necesitamos locales y viviendas. Para empezar, convendría buscar cinco o seis espacios a pie de calle, distribuidos por la ciudad, con acceso a duchas y consignas, donde se puedan asear y relacionar, y que permitan a los equipos de ayuda hacer el contacto. A partir de ahí, hay que comenzar a trabajar para ir a los pisos.

-¿Y de dónde saldrían esos pisos?

-Eso me preguntan los atendidos y yo les respondo que, sinceramente, no lo sé. Pero sí sé que la mayoría de las personas sin hogar quieren sentir que no volverán más a la calle. Y hemos comprobado que el housing first -facilitar  viviendas con carácter permanente- funciona en el 90% de los casos. Tenemos 35 pisos y damos alojamiento a 230 personas. Aumentar esa cifra a 500 sería muy fácil.

SEnD¿Cuánto dinero tendría que salir de las arcas municipales?

-El coste del alojamiento con apoyo es de 22 euros por persona y noche. Hospedar a los más cronificados ascendería a unos 10 millones al año. Pero, insisto, mientras los políticos piensen a cuatro años vista, no veo solución.

-¿Les iría bien pasar una noche entre cartones?

-Bastaría con que compartieran un almuerzo con la gente que duerme en la calle. Aprenderían unas cuantas lecciones de realidad. Tienen muchas cosas que decir.