Ir a contenido

ELECCIONES 24-M

CiU afianza su mayoría en Girona en un consistorio muy atomizado

El PSC se desploma pero logra retener la segunda plaza tras un mandato convulso

ERC regresa a un ayuntamiento donde irrumpe C's y podría desaparecer ICV-EUiA

JOSE RICO / BARCELONA

El Barómetro del GESOP sobre Girona para EL PERIÓDICO.

El Barómetro del GESOP sobre Girona para EL PERIÓDICO.

Mientras en Barcelona se libra una insólita batalla a cara de perro entre el nacionalismo conservador y la izquierda alternativa, CiU puede despreocuparse el 24-M de su principal feudo septentrional. Girona, plaza conquistada en el 2011 por la federación nacionalista, volverá a depositar su confianza en el alcalde Carles Puigdemont, según la encuesta preelectoral del Gabinet d'Estudis Socials i Opinió Pública (GESOP) para EL PERIÓDICO. El regidor está en disposición de revalidar su mayoría al beneficiarse de la acentuada fragmentación de un ayuntamiento en el que hasta siete fuerzas podrían repartirse los 25 concejales. Tras un mandato convulso en varias trincheras de la oposición, esa atomización se vería reforzada con el desplome del PSC, el regreso de ERC al consistorio y la irrupción de Ciutadans en uno de sus territorios comanche.

En el 2011, Puigdemont destronó a los socialistas después de 32 años al frente a la ciudad del Onyar logrando 10 concejales. Según el sondeo, el alcaldable de CiU repetiría su resultado o podría arañar un edil más. En todo caso, obtendría un respaldo superior con el 35,7% de los votos, casi cinco puntos más que en las últimas elecciones, y ampliaría significativamente su ventaja respecto de sus adversarios. Además, los nacionalistas son, de calle, la primera fuerza en intención directa de voto (26,2%), más de 15 puntos por encima de la segunda, que es ERC (10,8%).

GEOMETRÍA VARIABLE

Tras quedarse a tres concejales de la mayoría absoluta, Puigdemont optó por gobernar mediante una geometría variable de pactos que le llevaron a aprobar los presupuestos del 2012 con la abstención del PPC; las cuentas del 2013 y el 2014 con la ayuda del PSC y también de los populares, y las cifras del 2015 con las abstenciones del PPC y de tres ediles que empezaron el mandato en otros grupos (PSC, PP y CUP) y lo han acabado como no adscritos. La mayoría de gerundenses (57,6%) creen que el municipio ha mejorado en estos últimos cuatro años, mientras que el 22,4% considera que está igual y el 16,8% opina que ha empeorado. Una percepción que hace que obtengan notas altas tanto el equipo de gobierno municipal (6,1) como el propio alcalde (6,4).

La encuesta del GESOP refleja que las cuitas internas pasarán factura, sobre todo, a socialistas y populares. El descalabro del PSC les dejaría con 4 de sus 7 concejales tras perder 7,2 puntos en voto estimado, aunque se llevaría el leve consuelo de retener la segunda plaza y, por lo tanto, la jefatura de la oposición local. A finales del 2014, el grupo socialista sufrió la deserción de seis de sus representantes con las discrepancias en el debate soberanista como pretexto. La única edila que permaneció en la disciplina es la actual candidata, Sílvia Paneque, mientras que los escindidos del PSC apoyan ahora a ERC.

Girona fue una de las grandes ciudades de las que la Esquerra pre-Junqueras desapareció en el 2011. Ahora los republicanos, que presentan a la escritora y exdiputada Maria Mercè Roca como cabeza de cartel, regresarían al ayuntamiento con tres concejales. No obstante, pese al impacto del proceso soberanista, no tendrían garantizada la tercera plaza porque la CUP, que crece cuatro puntos con Laia Pèlach como candidata, podría sumar un cuarto edil. De hecho, ERC presenta un baja fidelidad de voto en Girona (38,6%) y sufriría fugas de electores a CiU y la CUP.

CIUTADANS EMERGE

Al otro lado del tablero, el PPC, que presenta por cuarta vez a Concepció Veray, perdería a uno de cada cuatro votantes a favor de CiU y allanaría la entrada de Ciutadans, cuyo candidato, Jean Marie Castel, ha sido concejal medio mandato con los populares y el otro medio no adscrito, tras dar el salto al partido de Albert Rivera. Así, el PPC pasaría de 3 a 2 regidores tras perder dos puntos en voto estimado y Ciutadans debutaría con 1 o 2 representantes y el 6,3% de los sufragios.

Mucho peor pueden irle las cosas a ICV-EUiA, que en Girona no ha confluido con otras marcas y su profunda renovación -la candidata es Eugènia Pascual- podría ser en balde. Los ecosocialistas, que hoy tienen 2 concejales, sufrirían para llegar al 5% de los votos y, por lo tanto, su presencia en el consistorio está amenazada.