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LA LUCHA ANTITERRORISTA

Los Mossos forman a un millar de policías locales sobre yihadismo

Mandos de 213 plantillas reciben información de la amenaza terrorista

Los instructores detallan las normas de autoprotección para los agentes

MAYKA NAVARRO / BARCELONA

La presidenta de la Asociación 11-M, Pilar Manjón, en el exterior de Atocha.

La presidenta de la Asociación 11-M, Pilar Manjón, en el exterior de Atocha. / EFE / EMILIO NARANJO

Cerca de un millar de jefes y mandos de todas las policías locales de Catalunya asisten desde el martes a unas jornadas intensivas organizadas por la Comisaría de Información de los Mossos d'Esquadra en las que se les instruye sobre yihadismo, se les detalla qué amenaza supone este terrorismo en Catalunya, se les informa sobre sus riesgos reales y se les alecciona sobre protocolos de autoprotección. El éxito de la convocatoria ha sido de tal magnitud que los organizadores han divido a los participantes en tres grupos. Hoy se celebrará la última sesión en Egara, las dependencias centrales que los Mossos tienen en Sabadell.

Las jornadas marcan sin duda un punto de inflexión en las relaciones entre la policía de la Generalitat y las 215 policías locales catalanas. Los Mossos pretenden afianzar, con esta y otras iniciativas similares, el concepto de una seguridad integral en la que las policías municipales sean corresponsables. Por tanto, no solo se las tiene en cuenta sino que en momentos como este, con una amenaza real de terrorismo yihadista en Europa, se comparte información "confidencial y reservada" a la que tienen acceso los Mossos, y en un contexto de confianza.

Aunque a algunos les costó entender esto último, y la sesión de ayer se tuvo que paralizar unos minutos cuando se descubrió a unos asistentes grabando con su móvil una de las charlas. La jornada prosiguió sin más interrupciones cuando se recordó que la información era "delicada" y de uso "exclusivamente policial".

'CHARLIE HEBDO'

Aunque la iniciativa partió de los mandos de la Comisaría de Información de los Mossos, que tiene entre sus funciones combatir el terrorismo, algunos responsables de policías locales habían manifestado su preocupación por la falta de información oficial sobre cómo debían actuar y autoprotegerse ante la amenaza del yihadismo. Los trágicos sucesos de París del pasado enero tras el atentado en el semanario 'Charlie Hebdo', que elevaron un punto el nivel de alerta antiterrorista en España y en Catalunya, hicieron saltar las alarmas. Todos los miembros de las fuerzas de seguridad se convertían en objetivo de los terroristas.

Las jornadas son de cinco horas y arrancan con una primera introducción del comisario jefe de los Mosssos d'Esquadra José Luis Trapero. En las siguientes charlas se entra directamente en materia. Los agentes municipales reciben unas primeras lecciones sobre la historia del yihadismo, en las que los instructores se preocupan mucho en diferenciar religión y terrorismo. Tras el repaso histórico y la evolución se hace una fotografía de la actual situación en Oriente Próximo África. Y se detalla cómo las guerras de Irak y Siria fortalecieron la creación del autodenominado Estado IslámicoEI, cuyos líderes han llegado a grabar mensajes en castellano amenazando a España directamente.

Se les instruye sobre explosivos, sobre armamento, sobre el 'modus operandi' de estos grupos terroristas y sobre el fenómeno de los lobos solitarios. Y se les incide mucho en el riesgo de los retornados, un fenómeno menor en España, si se compara con Francia. De los 70 españoles que se calcula que han viajado a combatir a las filas del Estado Islámico en Siria e Irak, han vuelto diez, cinco están en prisión en Marruecos y el resto, oficialmente en paradero desconocido. Pero se les advierte de que hay movilidad en Europa y hay 600 retornados a todo el viejo continente con instrucciones de "actuar".

El bloque final de la charla es el que despierta más interés. Los Mossos les indican cuáles son sus medidas de autoprotección ante el actual nivel de amenaza. Y, aunque se trata de un protocolo que no es de obligado cumplimiento, los mandos toman buena nota con la intención, según algunos asistentes, de aplicarlo a sus policías.