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EL DEBATE DEL ESTADO DE LA NACIÓN

Duran pide sin éxito a Rajoy una alternativa al plan soberanista

El jefe del Ejecutivo defiende la unidad de España y describe a una Catalunya plural

El Gobierno tampoco ve margen para los 23 puntos ofrecidos por Mas para negociar

FIDEL MASREAL / MADRID

En un debate de guante blanco entre el líder de CiU en el Congreso y el presidente del Gobierno, se constató que las posiciones respecto al debate soberanista se mantienen enquistadas. Josep Antoni Duran Lleida hizo lo que puede haber sido un último intento: propuso a Mariano Rajoy que, ya que se niega a aceptar la modificación del 'statu quo' de Catalunya, formule una propuesta alternativa. Solo obtuvo a cambio disposición genérica al diálogo con una línea roja: la unidad de España.

Duran planteó un debate sin acritud basado no en el debate secesionista sino en las políticas de recuperación económica y de igualdad social. Y logró de Rajoy una respuesta igualmente cordial y dialogante, desde la discrepancia.

En lo referido al contencioso catalán, como en innumerables debates anteriores y en sesiones de control al Gobierno, la respuesta del líder del PP fue la misma: "No cuente conmigo para hablar de la unidad de España ni de la soberanía nacional ni de la igualdad de derechos entre españoles ni de derechos fundamentales, para todo lo demás, sí".

EL LÍDER DE UNIÓ Y LA INDEPENDENCIA

Rajoy reivindicó la pluralidad de Catalunya y sugirió que Duran mantiene posiciones distintas a las del independentismo. De hecho, el líder de Unió en su intervención inicial ya apuntó que la suya no es una posición secesionista, pero que debe darse una salida al contencioso.

Y ante esa primera respuesta, apareció el reproche del dirigente nacionalista: "Dice de lo que no quiere hablar, pero hable de algo". Y le recordó que desde la entrevista que mantuvo a finales del pasado mes de julio con el 'president' Artur Mas en la Moncloa, siguen sin respuesta los 23 puntos de cuestiones sectoriales que el líder de CiU le planteó al jefe del Ejecutivo. "Han pasado los meses y aquí no hay diálogo alguno". En este sentido le reprochó que actúe con una cierta "negligencia".

Pero tampoco en esto tuvo suerte. Rajoy se limitó a afirmar que está dispuesto a hablar pero le avisó de que "el margen no es muy grande, es pequeño".

Duran, siempre en un tono constructivo, advirtió al presidente del Gobierno contra la respuesta solamente jurídica que ha dado al envite soberanista, en relación a los recursos que ha presentado el Gobierno contra la declaración de soberanía que aprobó el Parlament o en relación a la ley de consultas y al proceso participativo del 9 de noviembre. "Es que a golpe de recursos nos encontraremos con que Catalunya declarará la independencia y a usted no se le ocurre nada más que recurrirla ante los tribunales", lamentó.

Al respecto, Duran reclamó al Gobierno que retire las querellas presentadas contra Mas, la vicepresidenta, Joana Ortega, y la 'consellera' de Ensenyament, Irene Rigau.

CUMPLIR LA LEY

Tampoco ahí obtuvo el dirigente nacionalista ninguna vía de acercamiento. Rajoy fue firme. Admitió que la naturaleza del conflicto es política pero que existe un problema mayor y es "que la ley se cumple porque si alguna obligación tenemos os que asumimos responsabilidades es velar por el cumplimiento de la ley". Y dejó claro que el Parlament no puede decidir sobre cuestiones que afectan a toda España. "Tienen derecho a plantear una reforma del 'statu quo' pero no tienen derecho a hacerlo de forma diferente a lo que marca la ley".

Duran denunció de nuevo la laminación de competencias autonómicas y obtuvo como respuesta el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) y el pago a proveedores. Y sobre la recentralización, Rajoy dijo que es "opinable" pero que existía una prioridad: la crisis. Y justificó que no se haya reformado el sistema de financiación porque la pérdida de 70.000 millones de ingresos debido a la crisis lo hacía imposible.