31 may 2020

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INVESTIGACIÓN DIRIGIDA POR LA AUDIENCIA NACIONAL

Caen los autores de varios ataques anarquistas con explosivos

Los 11 detenidos están acusados de pertenecer a una organización terrorista

Los Mossos se incautan de documentación en los registros realizados

MAYKA NAVARRO / MADRID

El lunes por la tarde, centenares de personas participaron en varios puntos de Catalunya en las distintas concentraciones que se convocaron en solidaridad con las 11 personas que a primera hora de la madrugada fueron detenidas acusadas de formar parte de una "organización criminal, con finalidad terrorista, de carácter anarquista violento". Para los colectivos de apoyo, los detenidos, siete mujeres y cuatro hombres de entre 31 y 36 años, no son más que "la vanguardia" del movimiento libertario al que se intenta "criminalizar". Para la División de Asuntos Internos de los Mossos d'Esquadra y el titular del juzgado central número tres de la Audiencia NacionalJavier Gómez Bermúdez, los detenidos forman parte de los distintos crepúsculos de ideología anarquista, organizados entre ellos, y que en los últimos tiempos han actuado en distintos puntos de España, que han elegido Barcelona como sede y que han protagonizando atentados con artefactos explosivos caseros.

En las próximas horas, los 11 detenidos pasarán a disposición judicial en Madrid. La causa sigue bajo secreto, pero este martes trascendió que en los 14 registros, ocho domicilios y tres locales, en Barcelona, Sabadell, Manresa y Madrid, los investigadores se incautaron principalmente de documentación y pequeñas cantidades de explosivos "de baja intensidad" que presuntamente utilizarían para la elaboración de artefactos caseros.

'OPERACIÓN PANDORA'

 La investigación, bautizada operación Pandora, movilizó a las cuatro y media de la madrugada a la totalidad de la Brigada Móvil de los Mossos que ayer estaban de guardia, unos 450 policías. Un llamativo dispositivo que se justificó desde la 'conselleria' de Interior asegurando que se pretendía "evitar altercados" durante los registros. El nombre de la operación no fue elegido al azar. "Esta era una caja que pese a los numerosos sustos que llevábamos, no había manera de abrir", indicaron fuentes judiciales.

Los Mossos no era la única policía que iba detrás de este grupo. La investigación está vinculada con el denominado 'Comando Insurreccional Mateo Morral', el grupo que el año pasado ya se atribuyó la colocación de un artefacto en la catedral de La Almudena de Madrid y que meses después reivindicó el artefacto en la basílica del Pilar de Zaragoza. Precisamente a los autores de este último atentado, dos chilenos, les detuvo en Barcelona la comisaría de Información de la Policía. "Están todos relacionados", aseguraron fuentes al corriente de la investigación.

Pero esta vez ha sido la primera en que en una investigación vinculada a ataques anarquista se imputa a los detenidos por pertenencia a una organización terrorista.

A estos últimos detenidos se les atribuye una veintena de ataques con artefactos caseros. Las miradas se centraron en la 'kasa de la muntanya', un antiguo cuartel en desuso convertido en uno de los edificios más emblemáticos del movimiento okupa de Barcelona desde los ochenta. Sus estancias fueron registradas con detenimiento sus estancias durante horas, aunque allí no se detuvo a nadie.

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