EL 'CENSO'

¿5,4 o más de 6 millones de votantes para el 9-N?

La cifra de extranjeros con papeles eleva el 'universo electoral'

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RAFA JULVE / BARCELONA

Aunque no hay un dato oficial exacto, la vicepresidenta del Govern, Joana Ortega, anunció el miércoles que en el «proceso participativo» del 9-N podrán votar unos «5,4 millones de personas». Pero los números no cuadran.

De acuerdo con las reglas fijadas por el Ejecutivo de CiU para la consulta alternativa, en esta podrán participar todos los catalanes mayores de 16 años que demuestren con el DNI su residencia en Catalunya; los que vivan en el extranjero y se hayan registrado para votar y también todos los inmigrantes de 16 años o más que dispongan de una Tarjeta de Identidad de Extranjero (TIE) que acredite su residencia en un municipio catalán.

Tomando esos requisitos como base, para conocer el 'censo' definitivo no sirve acudir al padrón municipal porque en él se incluyen también los inmigrantes sin papeles (sin TIE). Sin embargo, tampoco encaja ese universo de unos «5,4 millones» que anunció Ortega y que, según fuentes de la Conselleria de Governació, ya contempla a los inmigrantes con derecho a voto. En las elecciones al Parlament del 2012, por ejemplo, el censo total de votantes fue de 5.413.868 ciudadanos (de los que participaron 3.668.310), y cabe recordar que en esos comicios no pueden votar los extranjeros ni los menores de 18 años, lo que evidencia que los 5,4 millones se quedan muy cortos para el 9-N.

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993.000 inmigrantes

Según datos del Ministerio de Empleo, en el 2013 había en Catalunya 1.103.073 extranjeros con autorización de residencia. De ellos, 110.019 tenían entre 0 y 15 años. Por tanto, y siempre teniendo en cuenta que esas cifras solo son orientativas porque son del 2013 y en los últimos meses ha bajado la cifra de inmigrantes, habría unos 993.054 extranjeros con derecho a voto. Si estos se suman a los 5,4 catalanes que ya pudieron votar en las elecciones al Parlament del 2012, el resultado definitivo sería de unos 6,3 millones de personas. Cerca de un millón más de lo que calculó la vicepresidenta.