Jaume Barberá: «Creo que Mas acatará la sentencia del TC y no habrá urnas»

Jaume Barberà, el miércoles, en Sant Joan Despí.

Jaume Barberà, el miércoles, en Sant Joan Despí. / ALBERT BERTRAN

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ELENA PARREÑO
BARCELONA

'9N 2014' 

El libro del 9N de Jaume Barberà, a la venta a partir de mañana, por 7'95 €, con EL PERIÓDICO.

Tras mostrar su indignación con el libro S'ha acabat el bròquil, Jaume Barberà aborda la cuestión de la regeneración democrática en 9N 2014, fecha que considera liberadora en términos de nación y de sociedad.

-Está el panorama político muy revolucionado.

-Tenía que pasar. La infraestructura política de la transición murió el 2010 con la sentencia contra el Estatut y el 2011 con el 15-M. La Constitución del 78 ha muerto. España necesita una regeneración democrática, con otra Constitución donde en ningún artículo esté la mano del ejército y en la que los ciudadanos seamos convocados a votar a menudo.

-¿El empoderamiento que reclaman los nuevos movimientos políticos?

-Están Guanyem Barcelona y Podemos, que es una amenaza para el establishment, pero no creo que sea una alternativa porque su programa electoral es irrealizable en la Europa actual. Podemos es necesario porque, gracias a su crecimiento, los que tienen el poder tienen que ceder, porque tienen miedo. Hay algo perverso en nuestras democracias: cuando los partidos políticos (sobre todo los de izquierdas) ganan las elecciones, no se hacen con el poder, que está en manos del mundo financiero y los grandes empresarios.

-El Gobierno anuncia recuperación.

-Será lenta y dejará muchos cadáveres. Muchos jóvenes se han tenido que ir al extranjero, como mi hijo, una persona bien formada cuyos valores le impiden aceptar sueldos que considera denigrantes. Luego están estos cínicos, como la ministra del no-trabajo, que habla de movilidad exterior, o los empresarios del Ibex, gran parte de ellos parásitos que viven de las concesiones del BOE y son sanguijuelas del Estado. En cambio, las pymes son creadoras de riqueza y la administración debe apoyarlas.

-Todavía no sabemos si habrá 9-N. ¿Por qué molesta saber la opinión de la gente en una democracia?

-La mayoría de ciudadanos de Catalunya queremos votar porque queremos decidir nuestro futuro, no para ir contra nadie. Yo nunca he sido antiespañol; es más, mi lengua también es el castellano y en una hipotética Catalunya independiente quiero que también sea oficial. Ahora tenemos el 11 de septiembre, es importantísimo que haya más gente que el año pasado.

-En su libro habla de la independencia como herramienta.

-Yo he llegado al independentismo desde el 2008. Yo era de los que creía que España se podría regenerar, considerarla un Estado plurinacional donde la diversidad se entendiese como riqueza, y los hechos han demostrado que era una utopía. Para mí la independencia no es un hecho romántico sino una herramienta para dotarnos de los mecanismos de poder y construir una sociedad más libre, justa e igualitaria.

-Hay quien no se posiciona porque en Catalunya hay los mismos problemas que en España.

-Los mismos problemas y también los mismos golfos. Pero en España tendrías dos problemas: la regeneración democrática y la aceptación de la diversidad. El nacionalismo español es excluyente.

-¿A qué se refiere cuando habla de la «Catalunya alucinógena»?

-En este proceso, muchos se mueven entre el infantilismo, la adolescencia y los alucinógenos. Hay frases que no se me van de la mente. Si tú quieres debatir, tienes que ser serio. La gente debe entender que la declaración de independencia es, junto a la de guerra, lo más trascendente que puede hacer un país.

-¿Por qué hablar claro se ha convertido en algo revolucionario?

-Es muy fuerte que el hecho de salir votando en la portada del libro sea provocador. Dice mucho de la salud democrática española. La democracia salida de la Constitución del 78 solo está concebida para satisfacer los intereses de una minoría, que son los mismos que llevan siglos mandando en el Estado y beneficiándose de él en detrimento de la mayoría de españoles.

-¿Habrá urnas?

-Yo creo que no habrá urnas. Artur Mas acatará la sentencia del Constitucional y no se sacarán las urnas.

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-¿Y entonces?

-Quedarían las elecciones anticipadas. También auguro la creación de una gran nueva fuerza de centro en Catalunya. La veremos en el Parlament, ya se está gestando.