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La carrera sucesoria

El PSC confía en Iceta para que pilote la transición

Tras la 'espantá' de Parlon, la cúpula asume que él tome las riendas hasta el 2015

El veterano dirigente se postula y promete abordar la consulta con "inteligencia"

NEUS TOMÀS
BARCELONA

Todavía turbados por el fracaso de la operación Parlón, los dirigentes del PSC que intentaron encumbrar a  la alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet asumen que no tienen otro nombre en la chistera y que Miquel Iceta, el único que ayer ya dio el paso para suceder a Pere Navarro, será con toda probabilidad el elegido hasta el congreso del 2015. Tras la renuncia de Parlon, una alternativa que la vieja guardia y diputados del sector renovador llevaban semanas trabajando, los socialistas miran hacia delante (aunque habrá quien interprete que más bien es hacia atrás), y confían las riendas a alguien que conoce como nadie las interioridades del partido y que es el único que ayer se postuló oficialmente para ser el nuevo primer secretario.

Iceta  se ofreció en el consejo nacional del domingo y ayer, tras almorzar con Navarro, formalizó su propuesta a través de un tuit en el que enlazó una web para empezar a recoger los 2.000 avales necesarios para convertirse en candidato. En el mismo portal, y bajo el lema Reconstrucción. Juntos Podemos, el veterano político desgrana sus motivos para presentarse a través de un decálogo en el que fija sus prioridades. Entre ellas, dos nada fáciles: abordar «con inteligencia y determinación» el proceso soberanista y «rehacer la cohesión interna» del PSC. Inteligencia no le falta, al contrario, si hay una mente privilegiada en el socialismo catalán es la suya, pero su visión de cómo gestionar la consulta dista mucho (por no decir que es opuesta) de la de los sectores críticos.

PRIMEROS CONTACTOS / El primer paso para pacificar un partido situado en el abismo del cisma lo dio ayer mismo al reunirse con el alcalde de Lleida, Àngel Ros. Se entrevistaron a media tarde y a tenor de las declaraciones posteriores del ilerdense, la reunión fue fructífera para los intereses del aspirante a primer secretario. «Los que conocemos a Iceta sabemos de su capacidad de generar grandes consensos», afirmó.

El alcalde de Lleida, como el resto de sus colegas regidores, confía en que este proceso entorpezca lo menos posible sus campañas para las municipales. Una de las peticiones que hacen la mayoría de ellos (y que Iceta da por buena) es que las primarias para elegir al candidato a la Generalitat sean posteriores a las elecciones municipales, previstas para mayo del 2015. Iceta no tiene previsto presentarse a esas primarias, pero el calendario de los alcaldes podría verse trastocado si Artur Mas no logra su propósito de aguantar sin un nuevo adelanto de las autonómicas.

El aval tácito de Ros no debe interpretarse como el de una bandera blanca de los críticos. Colectivos como Avancem estaban dispuestos a dar una oportunidad a Parlon, pero en cambio consideran que la solución Iceta es una involución, con lo cual este lo tendrá muy complicado para mantener la cohesión. A no ser que algunos de ellos, los más incómodos, abandonen el partido. Una posibilidad nada descabellada en el caso de diputados como Joan Ignasi Elena, quien aún no tiene decidido qué hará, es decir, si dará la batalla para liderar el PSC o se irá.  Y en medio, referentes como Raimon Obiols, que intenta recomponer puentes entre bandos enfrentados.

El aspirante a primer secretario se reunió también con el diputado Xavier Sabaté, uno de los máximos valedores de la fracasada candidatura de Parlon. En el encuentro se evidenciaron las diferencias de criterio sobre cómo debe afrontarse el referendo. Sabaté pide «reconectar» con la mayoría de la población catalana. Iceta, como Navarro, está dispuesto a votar la ley de consultas catalana pero sin modificar la hoja de ruta trazada hasta ahora.

LA POSICIÓN DE MADINA / Si el nombre de la alcaldesa de Santa Coloma provocó más de un escalofrío en el PSOE, temeroso de que pudiese modificar la táctica del PSC, el de Iceta les permitió respirar tranquilos. El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero destacó su «inteligencia» mientras que el candidato a secretario general Eduardo Madina aseguró que aceptaría una consulta si fuese pactada y legal. Es más de lo que admitía Alfredo Pérez Rubalcaba, y el tiempo demostrará si es suficiente. H

Temas: PSC