Máximo Pradera

Las 10 'frikadas' de Ana Botella

El guionista y presentador Máximo Pradera condensa aquí una decena de perlas de la alcaldesa del PP de las muchas que ha reunido en el libro 'Madrid confidencial. Cómo acabar con una ciudad en cuatro años' (Ediciones B).

La portada del libro. 

La portada del libro.  / MARCOS BRINDICCI / reuters

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Aunque Ana Botella no es solo una friki, también es una friki. Pero a los madrileños no nos gusta recordarlo, porque su lado friki (¿quién no es un poco grraro?) la convierte en un personaje casi entrañable, como Carmen Sevilla o Rodolfo Chikilicuatre.

Mariló Montero nos hace reír porque su poder sobre nuestra calidad de vida es limitado. Ana Botella desata carcajadas en el resto del país -empezando por su ciudad rival, Barcelona- porque hasta allí no llega la manga riega.

Pero a los madrileños la mujer de Aznar no nos hace ni puñetera gracia.

Entre Botella y Gallardón han dejado la Villa y Corte que recuerda al pobre Ramón Sampedro: todo en esta ciudad está paralizado, menos la capacidad del Ayuntamiento para sorber nuestros impuestos con una pajita.

Aun así y en atención a EL PERIÓDICO DE CATALUNYA, aquí va una lista comentada de las 10 mayores frikadas dichas o hechas por la Regidora:

1)  En Madrid somos más libres que en Barcelona. Lo soltó el año pasado, cuando en Barcelona prohibieron el cartel del torero Padilla. Y se quedó tan pancha. Lo dijo una mujer que ha prohibido la música en las calles de Madrid. Que ha criminalizado a los músicos callejeros. Y lo que te rondaré, morena.

2) Durante estos días hemos visto papeleras saturadas como consecuencia de un conflicto laboral. En una charla en el Club Siglo XXI, la mujer de Aznar redujo la gran huelga de limpieza en Madrid de noviembre del 2013 a un montón de papeleras saturadas. Nos denigraron en el Finanacial Times, en el Frankfurter Allgemeine y hasta en su amado Wall Street Journal. Pero para ella solo fueron papeleras saturadas. Con dos ovarios.

3) Los mendigos son una dificultad añadida para mantener limpia la ciudad. Los pobres como pelusas que afean Madrid y que hay que esconder debajo de la alfombra.

4) El aire se mueve. Botella parafraseando el eppur si muove de Galileo. Lo vomitó en un pleno, cuando era concejala de Medio Ambiente, para demostrarnos que dominaba la asignatura de Conocimiento del Medio. La mujer de Aznar sostiene que la contaminación no hay que medirla en puntos concretos, sino haciendo una media general, porque el aire tiene la mala costumbre de moverse.

5) Relaxing cup of café con leche. Madrid tiene el Prado, el Thyssen, el Palacio Real y sus Stradivarius…y en la Plaza Mayor te sirven los mejores bocatas de calamares de la ciudad. Pero ella vendió al COI, como símbolo de lo que puede ofrecer Madrid al visitante, un café con leche. Que te lo ponen hasta en los Starbucks.

6) Dejarse guiar por la calle es propio de la Revolución Francesa. Dice mucho de su enciclopédica cultura el hecho de que, para ella, la Revolución Francesa (el hecho político más importante ocurrido en el mundo en los últimos 300 años) quede reducida a una algarada callejera que intenta suplantar al estado de derecho.

Y la confirma a ella en el papel de María Antonieta Municipal.

7) La Cenicienta es un ejemplo para nuestra vida por los valores que representa. Recibe los malos tratos sin rechistar y busca consuelo en el recuerdo de su madre. Solamente por esta frase, el Fiscal General del Estado debería intervenir de oficio contra ella. Botella, animando a las mujeres maltratadas a que no denuncien. Y lo escribe en un libro de cuentos, para ir formando a las niñas en la cultura de la sumisión al macho.

8) Acepto la estatua de Gandhi, muchas gracias. Octubre del 2013. El embajador de la India entregaba a la ciudad de Madrid una estatua de Gandhi. Doña Ana no esperaba tener que hablar y como no llevaba papeles, lo único que acertó a decir sobre el líder político más importante de la Historia fueron siete palabras.

9) Algunos no consideran al niño desde el momento de su concepción como una persona independiente de la madre, con derechos y deberes. Habíamos oído hasta ahora a las antiabortistas  hablar de los derechos del concebido y no nacido, pero la idea botellesca de que un embrión tiene además deberes resulta totalmente rompedora. No se puede negar.

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10)  Nos hemos acostumbrado a un nivel de limpieza muy alto que nos estamos esforzando en mantener. Somos ciudadanos ingratos que no le reconocemos el dinero que ella se está gastando en nosotros. Los madrileños, como cerdos a los que los PePeros arrojan margaritas que no sabemos apreciar.

¡Oink, oink!