El órdago soberanista

Rubalcaba busca implicar a las autonomías en su plan federal

El PSOE registrará tras las europeas una propuesta concreta de cambio constitucional

La iniciativa sigue sin contar con el apoyo del PP y la mayoría de los partidos catalanes

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JUAN RUIZ SIERRA
MADRID

Cuanto más tiempo pasa y más se acerca la consulta, más se carga de razones el PSOE para impulsar su reforma federal de la Constitución. En un primer momento, el pasado verano, cuando Alfredo Pérez Rubalcaba pactó con las federaciones del partido y el PSC la propuesta de modificación, los socialistas evitaron elaborar iniciativas de este tipo en el Congreso. Más tarde, tras la convocatoria del referendo, presentaron un escrito en la Cámara baja que abogaba por crear una subcomisión que estudiase el modelo territorial. La propuesta se debatió, pero no llegó a ser registrada. Ahora, en cambio, el líder del PSOE quiere que el Congreso estudie una fórmula más concreta.

«Tenemos un problema político de fondo y hay que ponerle fin: dialogar, pactar y votar», dijo ayer el secretario general en Catalunya Ràdio. Este nuevo «marco de diálogo» no solo implicaría a los grupos en el Congreso, sino que los socialistas quieren que las comunidades autónomas, a través de sus gobiernos o parlamentos, participen en esa comisión. La iniciativa se presentará tras las europeas del 25 de mayo, porque hasta entonces todo estará marcado por la campaña. Para echar a andar, necesitaría del apoyo del PP, que continúa ridiculizando la propuesta del principal partido de la oposición, que entre otras cosas aboga por blindar las competencias autonómicas, reconocer los hechos diferenciales y reformar el Senado.

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LAS CRÍTICAS / Tampoco la mayoría de los partidos catalanes ven con buenos ojos el enfoque socialista. El portavoz del Govern, Francesc Homs, tachó la propuesta de «no concreta» y dijo que mientras no se conozcan sus detalles entrar a valorarla supone «perder el tiempo». Los candidatos de ERC e ICV a las europeas, Josep Maria Terricabras y Ernest Urtasun, también criticaron la iniciativa. El primero dijo que buscaba «desilusionar». El segundo la consideró «cosmética». Solo el secretario general de UDC y conseller de Agricultura, Josep Maria Pelegrí, alabó el empeño, al considerarlo «válido» porque pretender impulsar el «diálogo».

Ya lo había dicho Rubalcaba poco antes durante la entrevista radiofónica. Unió, y en especial su líder, Josep Antoni Duran Lleida, comparten sus «argumentos».