JUICIO EN EL SUPREMO

El juez de las ITV niega que asesorara a dos empresarios

Afirma que intentó mediar para solucionar la conflictividad de este tipo de concursos

Los industriales niegan trato de favor del togado

El juez Joaquin Ortiz Blasco, en la silla del acusado ante el Tribunal Supremo por el ’caso ITV’.

El juez Joaquin Ortiz Blasco, en la silla del acusado ante el Tribunal Supremo por el ’caso ITV’. / AGUSTÍN CATALÁN

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MARGARITA BATALLAS / Madrid

El expresidente de la sección quinta de lo contencioso del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) Joaquín José Ortiz ha negado este miércoles por la mañana en el Tribunal Supremo (TS) haber asesorado a dos empresarios que concurrían a la concesión de ITV en Barcelona. El togado, actualmente destinado en Madrid y a punto de jubilarse, ha negado que mantenga una relación de amistad con estos industriales. Esta versión ha sido confirmada por los empresarios Enric Marugán y Ricard Puignou en la sesión celebrada este miércoles por la tarde.

En un interrogatorio bronco por parte del togado, que se ha mostrado a la defensiva en el turno de la fiscalía, ha explicado que no se abstuvo de resolver las impugnaciones de las ITV porque su relación con estos empresarios no era de amistad ni íntima ni de ningún género. Y ha intentado encuadrar las comidas que mantuvo con ambos en un intento de mediación para resolver la conflictividad de las ITV. "Intenté que las partes encontraran una solución y por eso me reuní con los empresarios y la administración", ha argumentado.

No obstante, el togado no ha podido ofrecer una explicación coherente sobre el viaje que realizó a Dubrovnic con estos empresarios ni los motivos por los que uno de ellos, Enric Marugán, le pagó el billete de ida y vuelta. Tampoco ha podido explicar las causas por las que intercambió correos electrónicos con Puignou en los que hablaban sobre los recursos que estos industriales presentaron en su sala. "Mi error fue no cortar esa continua comunicación" con el empresario Ricard Puignou, ha apostillado.

Por su parte, Marugán y Puignou han reconocido que conocían al magistrado desde hace tiempo y que comieron con él y dos letradas de la Generalitat de Catalunya para intentar pacificar la conflictividad en la concesión de ITV. Marugán ha explicado que el magistrado es "un hombre encantador" y "un compañero de tertulia" , pero ha negado que tuvieran una relación de amistad. "No conocía ni a mi mujer ni mi casa y no me llamó cuando mi esposa falleció", apostilló. Puignou ha pedido disculpas a Ortiz por todos los correos que le remitió. "No lo pensé dos veces, actúe por inercia. Ahora me doy cuenta de que hice un flaco favor al juez, pero yo no esperaba nada a cambio de estos correos", ha agregado.

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Las abogadas de la Generalitat han admitido que asistieron a una comida en el 2011 a instancias del juez para hablar con uno de los mayores expertos en ITV que resultó ser Puignou. Las abogadas han negado que conocieran que este experto y Marugán fueran los responsables de una de las empresas que concurría a los concursos de la ITV. Por ello, la jefa del departamento, Margarida Gil, ha admitida que se sintió "defraudada o sorprendida" por este hecho.

En este juicio, el magistrado Ortíz se enfrenta a dos años de inhabilitación y 900 euros de multa por un delito de negociaciones prohibidas a los funcionarios.

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Caso ITV