JUICIO POR EL HOTEL DEL PALAU

Las defensas de Millet y Montull denuncian persecución a sus clientes

Uno de los letrados llega a afirmar que los exresponsables del Palau de la Música parecían Ali Baba y el Lute, "dos apestados de la sociedad"

El imputado García-Bragado afirma que lo se está juzgado es la "práctica urbanística de los últimos 25 años en Barcelona"

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J. G. ALBALAT / Barcelona

Las defensas de algunos de los acusados por presunto tráfico de influencias en el frustrado proyecto de un hotel de lujo junto al Palau de la Música han denunciado este martes la persecución a la que, según afirman, han sido sometidos sus clientes. El abogado de Jordi Montull ha llegado a decir que este y el expresidente del Palau, Fèlix Millet, parecían Ali Baba y el Lute, "dos apestados de la sociedad, aquellos contra los que todo vale". El juicio ha quedado visto par sentencia.

Al final de la sesión, que duró ocho horas, solo uno de los seis imputados uso el turno de última palabra. Fue el exteniente de alcalde de Barcelona, Ramón García--Bragado. "Lo que se está juzgado aquí es la práctica urbanística de los últimos 25 años" en la ciudad, indicó. "Durante el ejercicio de mi cargo nunca he cedido a coacción alguna. He obrado desde mi absoluta rectitud y por el bien de Barcelona", sentenció, Momentos antes, su abogado, FranceCs Jufresa, defendió su "actuación pública impecable, eficaz y totalmente honesta".

Este martes ha sido el turno de las defensas de los acusados en la exposición de los informes finales del caso en el juicio en la Audiencia de Barcelona. El primero en rebatir al fiscal --que señaló el lunes que Millet y Montull se valieron de su posición de "prestigio" para cometer los delitos-- ha sido el letrado Rafael Entrena. El defensor del exgerente de urbanismo en el Ayuntamiento de Barcelona Ramon Massagué, ha rechazado la comisión de delito alguno y ha asegurado que si Millet y el que fue su mano derecha (Montull) hubieran ingresado en prisión por el saqueo del Palau de la Música, no se estaría celebrando este juicio.

Solo sospechas y conjeturas

El abogado de Millet, Abraham Castro, ha ido más allá y ha argumentado que a su representado se le "está pidiendo la cadena perpetua" por unos delitos que, a su parecer, no ha cometido. Negó el tráfico de influencias, alegando que "ser un paliza"; es decir, insistir sobre un proyecto, tal y como hizo el expresidente del Palau, no es delito. Tambien rechazó la acusación de que hubieran cobrado 900.000 euros del propietario de Olivia Hotels --la empresa que tenía que construir el establecimiento--, Manuel Valderramada, como sostiene el fiscal. "Son hipótesis, sospechas y conjeturas", ha dicho.

Respecto a las anomalías urbanísticas en el proyecto del hotel, el letrado ha sostenido que "Millet no sabe nada de urbanismo" y, por eso, contrató a un abogado que había sido magistrado para que realizara estos trámites.

"Presiones por telepatía"

También ha desmentido que Millet ocultara la venta de los terrenos a Olivia Hotels, y ha asegurado que, en todo caso, la titularidad de las fincas era irrelavante para la modificación urbanística que se debía realicar. "El interés publico no cambia", ha dicho para agregar después que tener un interés económico en un proyecto es totalmente licito. "Lo único que le falta a Millet es que se le acuse de presiones por telepatía".

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El abogado Jordi Pina, defensor de Montull, ha afirmado que el juicio del hotel es el postre y no el plato principal en referencia al saqueo del Palau de la Música. Ha vinculado la negativa del juez que instruyó el caso del expolio a ordenar prisión para ambos con la presentación, por parte de la fiscalía, de la querella por el nuevo caso. "La fiscalía se apresuró a pedir la prisión en el caso del hotel", ha apuntado.

Pina también ha señalado que Valderrama ha negado siempre que hubiera pagado la comisión de 900.000 euros. "Con lo lo cual", ha dicho, "si la vícctima no denuncia un hecho asi es que no ha existido". A su entender, en el juicio se ha escuchado el "mayor cúmulo de presunciones que un ciudadano puede oír en una sala de justicia". "Espero que el tribunal no haga caso porque, si no, tendremos un problema", ha advertido.