La Generalitat cambia su sede en París por los recortes

El edificio anterior costaba 410.000 euros de alquiler al año y el nuevo, 243.000

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ELIANNE ROS / París

Por razones económicas, la delegación de la Generalitat de Catalunya en París ha cambiado de sede. Del apartamento del céntrico número 3 de la calle de la Boetie, cerca de los grandes bulevares, ha pasado a ocupar un palacete situado en el número 50 de Saint Ferdinand, en una zona señorial del distrito XVII, cerca de la Porte Maillot. "Los recortes nos afectan a todos, la nueva sede nos permitirá economizar un 40% del presupuesto y podremos hacer más cosas", ha explicado la delegada para las relaciones con Francia y Suiza, Maryse Olivé, que esta tarde ha inaugurado el nuevo local junto con el director general de Afers ExteriorsFrancesc de Paula Gambús i Millet.

Según los datos facilitados por Olivé, la Generalitat pagaba 410.205 euros al año por el alquiler de los 576 metros cuadrados -repartidos en dos plantas- de la calle de la Boetie, mientras que el palacete, situado en un patio interior, cuesta 243.523 euros.“Tiene menos metros cuadrados pero es un edificio independiente”, ha subrayado la delegada. La delegación, donde trabajan una veintena de personas, acoge al Institut Ramon Llull, la Agència Catalana de Turisme y Acció, organismo de apoyo a las empresas y la promoción económica.

La Maison de la Catalogne

Antes de trasladarse en el 2007 a la Boetie, la ‘embajada’ catalana ocupaba un edificio histórico en la Cour du Comerce Saint André, en el corazón de Saint-Germain-des-Pres, uno de los lugares más turísticos y caros de París. El espacio, inaugurado por Jordi Pujol en 1998, fue bautizado como La Maison de la Catalogne y contaba incluso con un restaurante. Pero eran otros tiempos.

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Fue en la época del Gobierno tripartito cuando se decidió optimizar el gasto y concentrar todos los servicios en la Boetie, donde ya estaba instalada la delegación de Turisme. El cargo de delegado lo ocupaba Apel.les Carod-Rovira, hermano del entonces vicepresente del Govern, Josep Lluís Carod-Rovira.

Además de organizar actividades culturales y de promoción turística y económica, la delegación se encarga de explicar el “proceso de transición nacional”, según ha precisado Gambús en rueda de prensa evitando pronunciar la palabra independencia. “Las autoridades francesas no son muy receptivas”, ha reconocido.