España vetaría la entrada de Escocia en la UE si Gran Bretaña se lo pide

Margallo afirma que el Gobierno se siente "muy acompañado" en la comunidad internacional en su oposición al desafío soberanista catalán

Bosch lamenta la "urnofobia" de los populares y exige que Catalunya sea tratada como Escocia

El ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, en el Congreso.

El ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, en el Congreso. / Javier Lizón (EFE)

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PATRICIA MARTÍN / Madrid

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha sugerido este miércoles que España vetaría que Escocia ingrese en la Unión Europea si Reino Unido así se lo pidiera, en función de que considerase que el referendo o su resultado es ilegal. Según el ministro, España actuaría así en consencuencia con lo que indican los tratados de la Unión. Si por el contrario, el Gobieron británico "garantiza" que la secesión se ha producido de forma legal, España "consideraría su posición" y estudiaría entonces si vota en contra o a favor.

El jefe de la diplomacia española hizo estas afirmaciones en los pasillos del Congreso de los Diputados, momentos después de ser interpelado por el diputado de ERC Alfred Bosch sobre las analogías y diferencias del caso escocés y el catalán. Margallo dijo a los periodistas que España se siente "muy acompañada" por la comunidad internacional en su actual rechazo a la celebración de una consulta soberanista en Catalunya, dando a entender que los Estados extranjeros apoyarían lo que decidiera el Gobierno de Mariano Rajoy sobre los resultados del referendo catalán si este se llegara a celebrar.

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Antes, en el hemiciclo, durante la sesión de control al Gobierno, Margallo ha respondido a Bosch que el Gobierno español hará todo lo posible para mejorar las condiciones de vida de los catalanes y sacarlos del "callejón sin salida" en el que los han metido Artur Mas y sus aliados. Bosch le dijo que no comprendía por qué el Ejecutivo español no hacía lo mismo que el Gobierno británico con Escocia y permitía votar al pueblo catalán sobre su futuro nacional. "Solo se entiende por su urnofobia, su pánico a las urnas, a la democracia", ha acusado el parlamentario independentista.

Margallo le recordó a Bosch que, a diferencia del contencioso hispano-catalán, los gobiernos británico y escocés han actuado con un "escrupuloso respeto" a la legalidad. "El ordenamiento constitucional británico permite a Escocia separarse del Reino Unido, pero el ordenamiento constitucional español, no", subrayó el ministro, que reiteró que los países que se independicen de Estados de la UE "se autoexcluyen, se ponen a la cola para ingresar en la Unión y para ingresar deberán ser reconicoidos antes por la comunidad internacional y aceptado por los 28 estados miembros de la UE".