Rajoy: "No quiero ni puedo autorizar un referendo en Catalunya"

El presidente del Gobierno afirma que la reforma de la Constitución "no es una prioridad en este momento"

En una entrevista conjunta con 'El País' y cinco diarios europeos, expresa su preocupación por Alemania

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante los actos del aniversario de la Constitución.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, durante los actos del aniversario de la Constitución. / AGUSTÍN CATALÁN

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"Ni quiero ni puedo autorizar un referendo en Catalunya". Así de contundente se ha manifestado Mariano Rajoy en una entrevista que este lunes publican de forma conjunta El País y cinco diarios europeos ('Le Monde', 'The Guardian', 'Süddeutsche Zeitung', 'La Stampa' y 'Gazeta Wyborcza') y en la que el presidente del Gobierno hace balance de su gestión. Rajoy recuerda que "la soberanía nacional le corresponde al pueblo español" y aunque abre la puerta a la reforma de la Constitución considera que "en este momento no es una prioridad".

"Yo no puedo autorizar un referendo en Catalunya. No quiero, pero es que además no puedo, yo no podría autorizar un referendo por ejemplo como el que hay en Escocia por la sencilla razón de que la soberanía nacional le corresponde al pueblo español, según dice la Constitución", ha argumentado el presidente del Ejecutivo, que ha recordado que su cargo le obliga a "cumplir y hacer cumplir la ley".

La convocatoria de un referendo iría condicionada, pues, a la reforma constitucional. "Si no hubiera una reforma de la Constitución, nunca podría un Gobierno, ni siquiera el Parlamento, autorizar un referendo", ha añadido Rajoy. Tras afirmar que los casos de Escocia y de Catalunya son muy distintos, ya que el Reino Unido no tiene Constitución escrita, Rajoy señala que si alguien quiere reformar la Constitución "existen procedimientos para ello".

Catalunya, fuera de la UE

Sobre dicha reforma, ha advertido de que "hay que saber muy claro qué es lo que se persigue y cómo se consigue". "Yo en este momento no lo veo una prioridad", ha remachado.

Sobre una eventual salida de Catalunya de la UE si se produjera una ruptura con España, Rajoy ha señalado que "cualquier parte de un país integrado en la UE que se va de ese país, lógicamente queda fuera de la UE". "No porque lo diga yo sino porque lo dicen los tratados", ha añadido. "Yo no puedo utilizar mi veto para nada. Solamente podría utilizar el veto para que no se fuera (un territorio). Porque es que no es un problema de veto. Es que automáticamente se va y por tanto no puedo vetar, es que se va", ha insistido antes de subrayar que los tiempos actuales van "hacia la integración, no en sentido contrario".

"No hay contabilidad 'b' en el PP"

También se ha pronunciado el presidente sobre el escándalo por las cuentas de su partido. Ha rechazado que el PP tenga una contabilidad 'b: "En mi partido no la hay y si alguien tiene una contabilidad 'b' o unas notas son las suyas (en alusión al extesorero Luis Bárcenas, en prisión por corrupción), pero no son las del Partido Popular".

En el ámbito económico, ha expresado su preocupación por que la UE, y en especial Alemania, tenga claro el camino a seguir. "A mí lo que más me preocupa ahora es Europa. Es decir, que todos los gobiernos, y especialmente el Gobierno alemán, que es un Gobierno que por su PIB y su número de habitantes muy importante, tenga claro adónde vamos. En Europa lo peor ya pasó y ahora toca crecimiento e integración. Ahí es donde debemos trabajar, y yo estoy convencido de que el Gobierno alemán también lo piensa así y va a trabajar en esa dirección", ha considerado Rajoy.

"Lo peor ya ha pasado"

El presidente ha defendido que "lo peor (de la crisis) ya ha pasado" y ha defendido que las reformas emprendidas en España en los últimos dos años han posibilitado la esperanza de salir de la crisis. "Hace un año no podía hablar de esperanza, ahora sí. Ahora puedo hablar de esperanza en el futuro", ha dicho, y ha argumentado su afirmación con los datos del paro registrado correspondientes a noviembre, cuando se produjo el primer descenso desde 1989, pero matiza que no está satisfecho.

Rajoy define como clave la moderación salarial como estrategia para salir de las situaciones de dificultad, porque "es mejor apostar a ganar un poco menos y a mantener el mayor número de puestos de trabajo posible". El líder del Ejecutivo niega tajante que se plantee suprimir el salario mínimo y avanza que los nuevos cambios en el mercado laboral perseguirán mejorar la actual regulación del contrato a tiempo parcial.

Rajoy fundamenta su optimismo en el sector de la exportación y en la mejora experimentada en la financiación a pymes y el consumo, y espera que el inicio de la supervisión bancaria, y tras los test de estrés del BCE a la banca europea, se facilite que el crédito empiece a fluir de una manera más intensa.

Abre la puerta a bajar impuestos

"Todos los esfuerzos que se han hecho tienen un sentido. El año pasado se debatía cuándo era el rescate a España y este año se debate cómo va a ser la recuperación en España. Pues me encuentro más cómodo ahí", explica, después de garantizar que el Estado de bienestar es un logro irrenunciable".

Tras defender la política de austeridad, ha apuntado que confía en poder recuperar "algunos recortes" en sanidad. El presidente del Gobierno asegura que ahora sí se pueden bajar los impuestos y adelanta que la rebaja planteada para el próximo año se centrará en "aliviar" la carga de las familias, fundamentalmente el IRPF, y en ayudar al emprendedor.

Cuestionado sobre la situación de la institución monárquica en España, Mariano Rajoy solicita que no se emita un juicio de valor sobre la situación de la Monarquía ya que cree que la jefatura del Estado "ha tenido un enorme sentido, lo sigue teniendo, creo que tiene un apoyo mayoritario, ha prestado y presta unos grandes servicios a España y garantiza una gran estabilidad al país". "Por lo tanto, lo que tenemos que hacer todos es apoyarla y preservarla", afirma.

Defensa de la libertad de expresión

Sobre la inmigración clandestina, el presidente del Gobierno orienta la solución a "ayudar a mejorar los niveles de desarrollo y luchar contra la pobreza en los países de origen, que se debería también trabajar por que se respetasen los derechos humanos en esos países y que se debería colaborar con las autoridades de esos países para luchar contra las mafias del tráfico de personas". "Esa es la política, la única que funcionará en el medio y en el largo plazo, la única; y creo que España en eso ha avanzado bastante", señala.

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En este contexto el presidente opina que las cuchillas de Melilla "tienen un único objetivo: ser un elemento disuasorio" y dice que están instaladas desde el año 2005.

El derecho a la libertad de expresión, a la manifestación y a la reunión es un derecho constitucional, según Mariano Rajoy y "evidentemente nadie puede ponerlo en tela de juicio ni lo va a poner en tela de juicio" por lo que su Gobierno "no tiene la más remota voluntad de hacerlo".