Aznar pide a Rajoy que use la Constitución para frenar la "deslealtad" de Mas

El expresidente reclama una reforma fiscal ante la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría

José María Aznar, durante la conferencia que ha pronunciado en el Club Siglo XXI.

José María Aznar, durante la conferencia que ha pronunciado en el Club Siglo XXI. / JOSE LUIS ROCA

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PATRICIA MARTÍN / GEMMA ROBLES / Madrid

"Somos un país grande y tenemos que ser un país más unido. Si la descentralización se convierte en fragmentación y la regulación, en obstáculo, tenemos un problema. Y lo tenemos". Esta ha sido una de las reflexiones que ha lanzado este lunes el expresidente del Gobierno, José María Aznar, durante una conferencia en el Club Siglo XXI, delante de la vicepresidenta y portavoz del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, quien al final acudió a escuchar su discurso.

Tras la embestida del expresidente contra Rajoy y su Gobierno hace unas semanas en una entrevista en Antena 3, había mucha espectación acerca de lo que pudiera decir el exdirigente en un club siglo XXI, dirigido por el exministro de Aznar, Eduardo Zaplana. La Moncloa, representada a través de la vicepresidenta, Soraya Saénz de Santamaría, y el ministro de Industria, José Manuel Soria, y la dirección nacional del PP, representada a través del vicesecretario de organización, Carlos Floriano, han acudido ha escuchar al expresidente, que no han sido tan crítico como hace días, pero sí ha dejado claro al Gobierno cuál debería ser sus líneas maestras en el futuro.

Aznar ha pedido a Rajoy que use la "Constitución" para frenar "la gravísima deslealtad" de algunos, en referencia al Govern de Artur Mas. "Hay que dejar claro que no está abierta la discusión sobre la nación espñañola ni sobre su soberanía", ha instado al Gobierno, al que ha exigido, además, que acometa políticas recentralizadoras, adelgace la administración y ordene "eficientemente" el reparto de competencias de cada administración.

"Algunos que dicen apelar a la democracia para que se prescinda de la ley están amenazando gravemente los fundamentos más elementales de nuestro estado de derecho", ha reiterado.

El expresidente ha considerado que el voto de los españoles dieron al Gobierno "un mandato para retomar un programa de reformas profundo". En este sentido, sin volver a solicitar al Ejecutivo que baje los impuestos, tal como se comprometió con los españoles, ha manifestado que "el sistema fiscal no se adapta a la sociedad de hoy".

Asimismo, ha reiterado que la situación actual es "grave", lo que exige de "todos", y por tanto del Gobierno, una "actitud constructiva y decidida", que recobre la posición de España en "Europa" y fortalezca las relaciones con EEUU y América Latina.

Alrededor de mil personas han asistido al edificio Eurobuilding para escuchar la intervención del exjefe del Ejecutivo en el marco del ciclo de conferencias que desde hace varios meses está organizando el exministro Eduardo Zaplana con motivo del trigesimoquinto aniversario de la Constitución. La gran afluencia de asistentes ha obligado a los organizadores a cambiar el salón en el que tiene lugar la conferencia del expresidente. En un principio, también había confirmado su asistencia la ministra de Empleo, Fátima Báñez, pero ha excusado su presencia en el último momento, según los organizadores del acto.

Asistentes

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Entre los asistentes se encontraba su esposa y alcaldesa de Madrid, Ana Botella; los empresarios Luis de Rivero, Fernando Fernández Tapias y Enrique Cerezo; el exportavoz del Ejecutivo Pío Cabannillas; el exsecretario de Comunicación del PSOE Fernando Moraleda; el consejero madrileño de Sanidad, Javier Fernández Lasketty; y los parlamentarios Gabriel Elorriaga, Ana Torme y Pilar Marcos, entre otros.

Este nuevo acto del exjefe del Ejecutivo se produce tres semanas después de las críticas que lanzó en una entrevista en Antena 3 contra la gestión de Mariano Rajoy. Entre otras cuestiones, pidió bajar ya impuestos, cumplir el programa electoral y llevar a cabo una acción política más decidida frente a la "languidez de la resignación". También insinuó que podría volver a primera línea de la política activa, una opción que no ven viable en su partido.