El Congreso sirve las copas más baratas de Madrid

La Cámara saca a concurso el servicio de cafetería, que incluye precios por debajo del mercado

Una caña cuesta 0,95 euros, un menú 9 y un gin tonic 3,45

La cafetería acoge diariamente a unas 1200 personas, de las que solo 350 son diputados. / ATLAS

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EL PERIÓDICO / Madrid

La calidad de la cafetería del Congreso de los Diputados resulta irregular, y desde luego no se encuentra entre las mejores de Madrid, pero en cuestión de precios no tiene competidor. Al menos, en el centro de la capital. El pasado 14 de mayo, la Mesa de la Cámara baja (que es su órgano de gobierno) aprobó las condiciones para la concesión del servicio en el establecimiento donde cada día los diputados, trabajadores de la institución y periodistas suelen tomarse un café. El valor del contrato asciende a 4.281.500 euros sin IVA, que se reparten en 87.500 euros para 2013, 2.100.000 para 2014 y 2015, y la misma cantidad para posibles prórrogas en 2016 y 2017. Pero lo más jugoso no es eso, sino que el escrito también recoge los precios que tendrá que establecer la empresa que gane el concurso. Son muy competitivos. Inevitablemente, los partidos políticos han entrado este martes en el debate sobre si la cafetería debe o no estar subvencionada.

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El Congreso ofrece varios tipos de desayunos. Van del más económico (1,05 euros), que incluye café, infusión, chocolate o vaso de leche más una tostada, barrita a la plancha, bollería básica o 4 churros o tres porras, hasta el que cuesta 2,10 euros, que viene a ser lo mismo pero con pincho de tortilla o pulguita. Un café solo cuesta 0,85 euros. Una caña, 0,95 euros. En cuanto a los menús, el del autoservicio no podrá superar nunca los 9 euros, IVA incluido. En el restaurante, el precio asciende a 13,40 euros. Y luego están las copas. Güisquis: de los 3,15 euros del DYC básico hasta los 9,90 de uno de malta. Tequila: 3,15 euros. Brandy: 1,55 euros. Gin tonics: el más barato (Larios) cuesta 3,45 euros; el más caro (Beefeater), 5,05 euros.

Desde IU, su portavoz parlamentario, José Luis Centella, ha reclamado que se acabe con este “trato de favor” para quienes trabajan en la Cámara. "La gente no sé si lo entiende, pero yo no lo entiendo. Nos parece mal. No tiene lógica que los precios de la cafetería sean diferentes", ha asegurado Centella. En cambio, las tarifas cuentan con la comprensión del PSOE. Su portavoz en el Congreso, Soraya Rodríguez, ha dicho que entiende que los ciudadanos vean aquí “un privilegio especial” para los políticos, pero a su juicio ese no es el motivo de los precios del establecimiento. "Creo que la razón es que sea viable un establecimiento con un horario y apertura totalmente diferente a uno de la calle abierto al público", ha señalado.