29 oct 2020

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PESQUISAS SOBRE EL ESPIONAJE EN CATALUNYA

Método 3 investigó a Felip Puig por orden de un alto cargo de CDC

El informe, de 33 páginas, incluye referencias sin pruebas al presunto cobro de comisiones ilegales

Xavier Martorell encargó en el 2009 el dosier con el visto bueno del hoy 'conseller' Germà Gordó

MAYKA NAVARRO / MADRID
ANTONIO BAQUERO / BARCELONA

Igual que con los maletines nucleares que circularon tras la caída de la Unión Soviética, la quiebra de Método 3 ha dejado fuera de control decenas de informes realizados por esa agencia de detectives sobre políticos, empresarios y altos cargos públicos. Poco a poco, esos documentos van saliendo a la luz, revelando prácticas poco éticas en el seno de algunos partidos políticos catalanes. Uno de los casos más reveladores es el presunto espionaje entre miembros de una misma fuerza política. Así ha ocurrido en el seno de Convergència, donde un alto cargo del partido, Xavier Martorell, encargó a Método 3 informes sobre destacados dirigentes de la propia federación nacionalista, entre ellos, uno sobre el conseller de Empresa i Ocupació, Felip Puig.

Hasta tres fuentes al corriente de los encargos confirmaron ayer que Martorell, actual director general de Serveis Penitenciaris de la Generalitat, contrató a Método 3 para que elaborara informes sobre responsables de su organización. Uno de los dosieres, elaborado en el 2009, versa sobre Puig. Según esas fuentes, Martorell, cliente habitual de la agencia de detectives durante su época al frente de la seguridad del Fútbol Club Barcelona, compró los trabajos con el visto bueno del gerente, hombre fuerte de CDC y actual conseller de Justícia, Germà Gordó. Hace tres años, Puig ya leyó ese informe. Ayer, declinó hacer declaraciones a este diario.

OTROS DOSIERES / En el primer trimestre del 2009, Martorell, por orden del entonces director general del Barça, Joan Oliver, encargó a M3 Consultoría de Seguridad, dependiente de Método 3, informes personales de cuatro vicepresidentes que optaban a la presidencia del club. Un escrito de la fiscalía del pasado 3 de febrero da por legal ese trabajo de investigación, por el que el club pagó 64.960 euros, y confirma que Martorell trabajó con la agencia de detectives.

El actual responsable de las prisiones catalanas negó ayer rotundamente haber encargado a Método 3 informe alguno sobre miembros de su partido. «Es falso», aseguró a este diario. El propietario de la compañía de seguridad, Francisco Marco, tampoco quiso pronunciarse sobre asuntos relacionados con el trabajo de su empresa. CDC difundió un comunicado para asegurar que el partido «nunca» contrató los servicios de investigación de ninguna empresa, «ni directa, ni indirectamente».

El documento sobre Puig, de 33 páginas, carece de membrete. Si estos trabajos constaron algún día en el libro de trabajos de Método 3 difícilmente se sabrá. En julio, la policía quiso inspeccionar el libro de registros y Marco aseguró que lo había guardado en los bajos de la oficina, que hubo una inundación y que el libro quedó inutilizado. Los investigadores levantaron acta del incidente, informaron al titular del Juzgado de Instrucción número 17 de Barcelona, que instruye también la investigación de la operación Pitiusa, y le entregaron un libro nuevo.

Este diario tiene en su poder el informe que Método 3 realizó sobre Puig. El documento está estructurado en tres partes. La primera se dedica a trazar un perfil del político, que incluye una breve biografía, una descripción de su presencia en los medios y un apartado especial titulado «Noticias negativas» en que se relata las sospechas de vinculación del actual conseller con el cobro de comisiones ilegales, que denunció el expresident Pasqual Maragall en el Parlament aunque se retractó de inmediato. El informe dedica varias páginas a vincular a Puig con Josep Maria Penín, considerado entonces uno de los intermediarios de la trama. Además de una lejana relación de parentesco familiar, el informe aporta una foto de Puig y Penín.

En las páginas siguientes, el informe pasa a ser puramente patrimonial, detallando las propiedades de las que Puig es titular, así como las empresas públicas de las que ha sido dirigente. También se reseñan los cargos públicos y privados de sus hermanos. En concreto, se detallan las 26 empresas donde su hermano Jordi ha ejercido como administrador único, apoderado, presidente o consejero, estando en algunas de ellas junto a Jordi Pujol Ferrusola. Se incluye, además, un informe sobre Oriol Puig, actual director del Servei Meteorològic de Catalunya, y se enumeran las ocho empresas en que tuvo un cargo directivo.

En las últimas cinco páginas, que están mecanografiadas, se vierten graves acusaciones de corrupción contra Puig. Acusaciones que no se acompañan de ningún tipo de prueba. En esa parte, el informe insiste en que el conseller mantiene negocios con Jordi Pujol Ferrusola.

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