14 jul 2020

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Mas busca el cuerpo a cuerpo con Rajoy y elude al PSC

El candidato de CiU anuncia que no entrará en la "bronca" y vincula Estado propio y bienestar social

FIDEL MASREAL / Manresa

Artur Mas, en Manresa, esta mañana.

Artur Mas, en Manresa, esta mañana.

Han quedado este domingo a la vista dos pilares de la estrategia de campaña de CiU, al menos en este primer tramo de la contienda: uno, el adversario no es el PSC sino Mariano Rajoy, al que Mas responde con firmeza en sus intervenciones, y, dos, toca subrayar más nítidamente el vínculo entre la escalada nacionalista y algo más tangible para una parte signficativa de la ciudadanía: el bienestar social.

El pabellón Can Balasch de Sabadell registró la mayor entrada a los actos de Mas hasta ahora. Animado por el lleno absoluto, el president cambió con respecto a anteriores mítines: tono más elevado, intervención más breve y de confrontación política directa. Si Rajoy le había reprochado que el Govern no toma decisiones porque no tiene valor, Mas contestó que ha sido el Ejecutivo del PP el que "estuvo cuatro meses esperando al resultado de las elecciones andaluzas, que perdieron, hasta empezar a tomar alguna decisión". El líder de CiU sacó pecho y añadió que "puestos a hablar de falta coraje", mientras su Govern somete a las urnas el nuevo rumbo soberanista, "ellos [el Gobierno central] aplican un programa que no tiene nada que ver con el que se presentan a las elecciones y no tienen coraje de llamar a la gente a las urnas para ver si tendrían el mismo veredicto".

Mas se muestra cómodo peleando con el partido que ha sido su socio prespuestario en Catalunya y al que ha apoyado parcialmente en Madrid y, en cambio, opta por el silencio ante los ataques del PSC o de dirigentes socialistas como el aragonés Marcelino Iglesias. "El médico me ha recetado no escuchar animaladas", ironizó el candidato de CiU. "No morderemos el anzuelo y no nos dejaremos arrastrar por la bronca, la provocación y los insultos, mantendremos el estilo de dar argumentos", sentenció. Sin duda, el descalabro que todas las encuestas auguran al PSC y el hecho de que exista una mayoría absoluta del PP en Madrid mueve a CiU a mantener esta táctica. Y citar a Aznar excita más a la militancia nacionalista que replicar a Pere Navarro.

MÁS ALLÁ DEL ESTADO

Pero dado que para CiU se trata no solo de vencer sino de atrapar la mayoría absoluta, ayer Mas se afanó en Manresa en buscar también el voto progresista. Se hizo acompañar de dos representantes de oenegés del tercer sector que loaron la gestión del Govern pese a que las federaciones de entidades han sido más que críticas con Benestar Social. Y sostuvo que el objetivo final no es el Estado propio sino que los todos catalanes "vivan mejor".
Este concepto lo concretó en un ramillete de promesas: reducir la pobreza en un 25%, aumentar tres o cuatro años la esperanza de vida, subir en el ránking mundial del índice de desarrollo humano de Naciones Unidas, aumentar cinco puntos la tasa de supervivencia para enfermedades oncológicas... No dijo cómo piensa llevarlo a cabo en un contexto en el que el propio Mas ha anunciado más recortes.

Mas tildó de "inmoral" que el PP avise de que una Catalunya independiente no podría pagar las pensiones. "Lo intentarán todo", denunció. Y no solo defendió que con el Estado propio serían más viables sino que "gracias a la gente que trabaja en Catalunya, una parte de los pensionistas españoles han podido cobrar sus pensiones".