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La entrevista

«Mas pretende tapar ahora la corrupción bajo la 'senyera'»

NEUS TOMÀS / JOSE RICO
BARCELONA

Joan Herrera (Barcelona, 1971) presume de haber liderado la oposición a CiU y aspira a crecer para ser el pal de paller de la izquierda catalana.

-Tras dos años de recortes, protestas en la calle, un índice de pobreza disparado y la Generalitat abocada a pedir el rescate, CiU parece estar a las puertas de la mayoría absoluta. ¿Qué ha hecho mal la izquierda?

-Con toda modestia, Mas ha tenido la oposición en los 10 diputados de Iniciativa. Si hay un motivo para convocar elecciones, es el fracaso de las políticas del Govern, que debían sacarnos de la crisis y solo han conseguido hundirnos aún más. El objetivo es situar las elecciones no solo en clave nacional, porque el escenario que se abrió en la Diada ya está resuelto con el derecho a decidir. Algunos se equivocan situando el 25-N como un plebiscito sobre el modelo de Estado, porque lo que está en juego es el modelo de sociedad.

-En la calle parece que el debate nacional supera al de los recortes.

-El terremoto ha movido las placas tectónicas y nosotros aspiramos a que la sedimentación nos lleve a un escenario en el que podamos liderar la alternativa a las políticas de CiU. El derecho a decidir es la palanca para desencallar la situación. Y no rehuiremos el debate nacional, ni lo encararemos a la defensiva.

-Pues encarémoslo. ¿Cómo cree que se resolverá el conflicto?

-No me atrevo a hacer un pronóstico, pero seguro que no acabará con el mantenimiento del statu quo.

-¿Podría ser la independencia?

-No lo sé. En todo caso, lo que está claro es que se abre un nuevo escenario que requerirá un proceso unitario. El planteamiento plebiscitario de Mas es inaceptable en términos democráticos. CiU utiliza este debate para tapar sus vergüenzas, sus casos de corrupción. ¿Se puede hacer una transición nacional sin explicar qué ha pasado en el caso Palau? Hay cosas que no se pueden esconder, ni antes bajo la alfombra, ni ahora bajo la senyera.

-Cuando CiU hace cálculos de una futura mayoría soberanista, incluye a los diputados de Iniciativa.

-No podemos encarar este proceso en una dinámica de bloques. Hay un debate abierto sobre el modelo de Estado, pero también sobre el de sociedad. Y quien ha estado enfrente de la derecha en todos los casos ha sido ICV. A quien quiera darnos el abrazo del oso para disimular sus políticas le seguiremos combatiendo.

-¿Ha calado la idea de que los recortes son inevitables?

-Ha calado la idea de que los recortes son inútiles. Recortamos para ahorrar, pero como recortamos mucho, los ingresos bajan y dejan un efecto desastroso sobre la economía y las personas. Nos están colocando el mismo mensaje que lanzaba Margaret Thatcher en los 80: «No hay alternativa». Es falso. Mas miente cuando dice que hace lo mismo que Francia. Allí han hecho un ajuste de 30.000 millones, de los que 20.000 provienen de impuestos a los ricos y a la economía especulativa. En cambio, Mas ha ampliado los privilegios a las rentas más altas. Es indecente y hay alternativas. Por ejemplo, renegociemos la deuda y lancemos a Europa el mensaje de que nos plantamos ante la austeridad extrema.

-¿No es un poco iluso pensar que se puede renegociar la deuda?

-Iluso es pensar que saldremos de la crisis pagando toda la deuda. ¿Por qué podemos ser valientes con el Estado y no con los mercados?

-La huelga del 14-N puede ayudar a que los tijeretazos se debatan en la campaña o la fuerza de la marea soberanista será demasiado fuerte?

-Esta huelga no es solo catalana, es de todo el sur de Europa. Las movilizaciones pueden cambiar cosas y esta tiene que interpelar a los dogmáticos de la austeridad para derrotar sus políticas. Nosotros tomamos nota de todos los escenarios. Estuvimos en la manifestación de la Diada y estaremos en la de la huelga. Lo peor que le puede pasar a este país es quedarse con los brazos cruzados.

-Mas dice que quien prometa que no habrá nuevos recortes está engañando. ¿Usted puede prometerlo?

-Yo puedo prometer que se puede salir de esta con una redistribución de los esfuerzos. Con Mas, a las eléctricas no se les tocará ningún privilegio. Hemos propuesto crear un impuesto sobre la energía nuclear. ¿Por qué mantienen una austeridad dogmática que se ha demostrado fracasada? Porque les permite mantener privilegios y abrir oportunidades de negocio. Yo aspiro a derrotar esas políticas. Quiero una sociedad en que el acceso a la sanidad no dependa del dinero que uno tiene en el bolsillo.

-Ya, pero cuando estuvieron en el Govern, ¿qué hicieron ustedes para acabar con esos privilegios?

-Teníamos 12 diputados y los socios mayoritarios no quisieron hacerlo. PSC y ERC no quisieron ser más ambiciosos con el impuesto de sucesiones, ni aceptaron suprimir los conciertos a las escuelas que segregan por sexos. Precisamente porque no todo se hizo bien, aspiramos a liderar la alternativa de izquierdas.

-¿Corre peligro la cohesión social a causa del cóctel crisis, recortes y soberanismo?

-La fractura social ya existe. Lo que hay es un riesgo de explosión social. Cada semana hablo con entidades y asociaciones de barrio y vuelvo a casa hecho polvo. En las escuelas, hay niños a los que no se les garantiza el derecho a una comida. Este Govern ha sido implacable con los pobres y condescendiente con los ricos.

-En más de un debate parlamentario se le ha acusado de defender el modelo de la Cuba castrista. ¿Le molesta?

-No. Seamos independientes, federales, confederales o comunidad autónoma, el modelo de CiU es el irlandés, porque aquí las grandes sociedades tributan menos que en Irlanda gracias a las enmiendas de CiU. Quieren un modelo de economía libre en el que mi libertad acaba en vuestra desigualdad. Yo no quiero su país.

-¿La gran debilidad del PSC es una ventaja o un inconveniente?

-Me gustaría que el PSC hubiera tenido una actitud más clara de oposición a CiU. Pero, el día siguiente de las elecciones, empezaremos a construir esa alternativa con toda la gente que quiera, dentro y fuera del Parlament.

-¿Y esa alternativa de izquierdas se puede construir sin el PSC?

-Quiero una alternativa con valores, no con siglas y donde caben federalistas e independentistas.

-Pues los independentistas no están por el federalismo...

-No lo veo como dos polos opuestos. En España, el federalismo ha sido derrotado por el centralismo. Yo soy federalista y en ICV hay muchos independentistas, pero el punto de encuentro es el derecho a decidir.

-En un referendo sobre la independencia, ¿qué votaría?

-Depende de si el Estado es capaz de hacer una contrapropuesta federal.

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