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Relevo en la Comunidad de Madrid

El adiós de la 'lideresa'

La dirigente puede desatar una crisis en el PP al señalar como sucesor a un crítico con Rajoy

Aguirre dimite como presidenta de la Comunidad de Madrid sin explicar con claridad los motivos

PILAR SANTOS
MADRID

Si alguien, además de sus enemigos políticos y algunos sectores sociales, celebró ayer la sorpresiva retirada de Esperanza Aguirre de la primera línea de la política es su marido. En varios actos durante estos últimos años, Fernando Ramírez de Haro ha explicado sin reparos las ganas que tenía de que su esposa dejara su intensa actividad laboral. Las jornadas de 12 y 14 horas eran la norma para la ya expresidenta de la Comunidad de Madrid. Un ritmo frenético que, sumado a algunos sucesos como el accidente de helicóptero que tuvo con Mariano Rajoy en el 2005 y la ola de atentados en los que se vio envuelta en la India en el 2008, hicieron aumentar la presión familiar, que llegó a su máximo en febrero del año pasado, cuando Aguirre hizo público que padecía un cáncer de mama y que debía ser operada.

Ni siquiera en ese momento, poco antes de las elecciones autonómicas, la dirigente dio un paso atrás. Solo suspendió su actividad 15 días. Pero, ayer, Aguirre echó el freno y, emocionada, anunció que pone punto y final a 30 años como política profesional en los que ha sido concejala, ministra, la primera mujer presidenta del Senado y la primera mujer presidenta de una comunidad autónoma. La dirigente señaló que será sustituida por su vicepresidente, Ignacio González, su escudero, que deberá superar una votación en la Asamblea madrileña. Un trámite si Rajoy, presidente del PP, le acepta; un terremoto si el jefe del Ejecutivo, que rechazó a González para presidir Caja Madrid y no ha olvidado su campaña para moverle la silla en el 2008 en favor de Aguirre, decide que sea otro el sucesor.

CON LÁGRIMAS EN LOS OJOS / Pasado el mediodía, el Gobierno madrileño convocó por sorpresa a la prensa. Nadie en el PP se esperaba la noticia, no había habido ninguna filtración. «Les he convocado para anunciarles mi decisión de dimitir de mis cargos de diputada de la Asamblea y presidenta de la comunidad. He llegado a la conclusión de que es el momento adecuado para retirarme», anunció, llorosa.

¿Por qué? ¿Por qué ahora? Aguirre no fue clara. O no fue tan clara como lo ha sido en otras muchas ocasiones en las que no ha reparado en las consecuencias que tenía su estilo castizo y su incontinencia verbal.Al ser preguntada por los motivos, la dirigente aseguró que «todo ha influido», dejando abierta la vía para las especulaciones después de la pública mala relación con Rajoy y con parte de la dirección del PP. «También la enfermedad seria que tuve y de la que estoy presuntamente curada», afirmó antes de referirse que quiere dedicar más tiempo a su marido, su madre, sus hijos, sus nietos y sus hermanos. «Pero no es eso solo. Los acontecimientos personales de mis últimos años de vida han influido», añadió en otro momento sin anunciar a qué se va a dedicar. «Tendré que pedir mi reincorporación como funcionaria», agregó como si no tuviera claro cuál es su futuro. Fuentes del PP explicaron que estos últimos meses ha recibido varias ofertas de empresas privadas, entre ellas del grupo mediático Vocento.

Y rechazó que la discrepancia con el Gobierno por el caso Uribetxeberria hayan tenido algo que ver.

«Por supuesto caben las razones personales, pero el momento es tan perfecto, que no me cuadran. En plena precampaña gallega y vasca es una bomba», escribió Gaspar Llamazares (IU) en Twitter, una sospecha que también expresó Josep Antoni Duran Lleida (CiU), que se refirió a posibles «motivos políticos».

REUNIÓN EN LA MONCLOA / La expresidenta telefoneó por la mañana al Rey para anunciarle su dimisión y Rajoy, al que se enfrentó en el 2008 después de perder por segunda vez las generales, se reunió con ella en la Moncloa. «Me ha llamado a su despacho y he tenido la oportunidad de comunicarle antes que a nadie esta decisión», explicó con cierto retintín. El presidente -a quien la noticia le ha llegado en uno de sus peores momentos por la posibilidad de tener que pedir el rescate total para España- emitió un comunicado agradeciendo su «extraordinaria labor» en Madrid y asegurando que «comprende» las razones «de carácter personal». Rajoy, añade la nota, espera «seguir contando con su entusiasmo [...] y su dedicación a la actividad política desde el lugar en que ella escoja hacerlo a partir de ahora».

Según varios consejeros de Madrid, Aguirre les había comentado en más de una ocasión que quería dejar la primera línea de la política (no la segunda, como ella subrayó ayer) y consideran que es un buen momento porque la crisis se va a agravar, Madrid puede tener que pedir el rescate al Estado y los recortes van a continuar. Además, su adiós llega después de que se sepa que Eurovegas, un proyecto que le ilusiona, se instalará en Madrid.

La dirigente quiere cerrar esta etapa dejando al frente de la comunidad a su número dos, Ignacio González. Rajoy puede aceptar la propuesta o colocar a algún dirigente de más confianza, como Lucía Figar, consejera madrileña de Empleo, un nombre que se coló en las quinielas para su Gobierno.

En las próximas semanas el comité electoral nacional del PP debe proponer al sucesor. Es este órgano el encargado de decidir oficialmente quién sustituye a Aguirre y, después, la Asamblea de Madrid lo votará. Habrá que ver qué decide Rajoy.