PRESO ETARRA ENFERMO DE CÁNCER

Prisiones concede el tercer grado a Uribetxeberria

El juez de vigilancia penitenciaria deberá decidir ahora si concede la libertad condicional al recluso de ETA

Instituciones Penitenciarias propone que el condenado no se acerque a las víctimas ni sus familiares si queda libre

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AGENCIAS/ Madrid

La secretaría general de Instituciones Penitenciarias ha concedido eltercer grado al preso etarra con cáncer terminalIosu Uribetxeberria Bolinaga, según fuentes penitenciarias. Eljuez de vigilancia penitenciaria de la Audiencia Nacional deberá decidir ahora si otorga la libertad condicionalalsecuestradordel funcionario de prisionesJosé Antonio Ortega Lara.

El tercer grado penitenciario supone que el preso, ingresado en el Hospital Donostia deSan Sebastián y que lleva diez días en huelga de hambre, solo está oblidado a acudir a lacárcel para dormir. Prisiones ha adoptado esta decisión después de que el parte médico del centro sanitario determinara que el condenado tiene un 90% por ciento de posibilidades de morir en el plazo de un año dada suenfermedad terminal e "irreversible".enfermedadirreversible

 En una nota, Prisiones informa de que, tras clasificar al preso en tercer grado, ha instado a la Junta de Tratamiento de la prisión deZaballa (Álava) a elevar, el próximo lunes, su expediente sobre laexcarcelacióndel preso etarra al juzgado central de vigilancia penitenciaria de la Audiencia Nacional, cuyo titular tiene la última palabra sobre la puesta en libertad. El condenadodebía ser recluido en la prisión alavesa, al haber sido acercado a Euskadi por su enfermedad,acercadoantes de su traslado al Hospital Donostia.

Situación "irreversible"

La decisión de Prisiones de conceder el tercer grado al recluso obedece a la aplicación del artículo 104.4 delReglamento Penitenciario, que contempla esa medida porrazones humanitarias o porenfermedad grave, como es el caso de Uribetxeberria, enfermo de cáncer y cuyasituación clínica, según el parte médico, es "irreversible".

"Esta secretaría general [de Instituciones Penitenciarias] entiende que, a pesar de la entidad de losdelitos cometidos por el penado, resultaindudable que tanto lagravedad de laenfermedad, su previsibleevolución, así como las características deltratamientomitigan extraordinariamente lapeligrosidaddel recluso yanulanprácticamente elriesgodereincidencia", señala la nota.

Reglas de conducta

Instituciones Penitenciarias propone que la posible libertad condicional de Uribetxeberria quede sometida al cumplimiento de unas "estrictasreglasdeconducta", como elalejamientode susvíctimas, o losfamiliaresdirectos de estas, así como laprohibición deausentarse, sin previaautorizaciónde la administración penitenciaria de la localidad en la que fije su residencia.

Además, sugiere que se leprohíbaparticipar de forma activa o pasiva enmanifestacionespúblicas deenaltecimientoo legitimación de la violencia, especialmente de la banda terrorista ETA, y que haga declaraciones que conllevendesprecio o desconsideración de las víctimas del terrorismo.

Dichas pautas deberá incluirlas la Junta de Tratamiento en el expediente de libertad condicional de Uribetxeberria para que sean sometidas al criterio del juzgado central de vigilancia penitenciaria, "al margen de cualesquiera otras que considere oportunas".

La decisión de otorgar el tercer grado al etarra será notificada al Ministerio Fiscal, que podría recurrirla, y entonces debería resolver el juez de vigilancia penitenciaria.

Petición del fiscal

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Eljuezde la Audiencia Nacional Santiago Pedrazhabía solicitado a la Clínica Forense, horas antes de difundirse la decisión de Prisiones, que le remita uninforme en el que se detalle si Uribetxeberria puede ser atendido del cáncer sin salir de lacárcel. El juez, que ha formulado la petición a instancias delfiscal Jesús Alonso, pide que el penado sea examinado para evaluar "laevoluciónde la enfermedad, elpronósticode la misma a corto-medio plazo y ellugar adecuado para eltratamientode este tipo de dolencias".

También reclamaba al centro penitenciario de Zaballa (Álava), y a los Servicios Centrales Penitenciarios que informen del "tratamiento que el condenado está recibiendo en la actualidad, así como de la capacidad del sistema penitenciario para tratar adecuadamente" el cáncer que padece.