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La encrucijada socialista

Zapatero quiere que Madina dé el paso y se postule como su sucesor

En el improbable caso de que Rubalcaba decidiera retirarse de la pugna su preferido es Óscar López

El diputado vasco insiste en el 'no' porque cree que no es su momento ni se siente capacitado

   JUAN RUIZ SIERRA / Madrid

Dicen que José Luis Rodríguez Zapatero tiene una gran persistencia y capacidad de persuasión. «Es duro -explica un líder territorial-. Te cita una, dos, tres o las veces que haga falta. Y en todos los encuentros utiliza desde el saludo hasta la despedida en la escalera para convencerte». Ahora, a falta de menos de 40 días para que sea relevado de la secretaría general en el congreso del PSOE, el expresidente del Gobierno, que ayer repitió en el Diario de León que será «absolutamente neutral», quiere que Eduardo Madina participe en la carrera por el liderazgo frente a los candidatos oficiosos: Alfredo Pérez Rubalcaba y Carme Chacón. Pero Madina rechaza esa posibilidad. No es infrecuente en política que un no acabe siendo un , pero el diputado, de 35 años, ofrece un argumento que hace muy difícil que reconsidere su posición.

Cuando le piden que explique por qué no se presentará, el dirigente vasco suele responder que conoce su tamaño y el de su partido. «Si uno se quiere lanzar, no vacía la piscina antes de dar el salto -comenta otro barón socialista-. Una vez has dicho que te viene grande, resulta complicado decir después que no, que lo has reconsiderado y crees que estás hecho para el cargo».

EL DUELO / Madina, pese a su corta experiencia institucional, tiene muchas cosas a su favor: es joven, es diputado, no suscita apenas rechazo y no ha estado en el Gobierno con Zapatero, cuyo nombre es ahora utilizado como arma arrojadiza entre sus herederos. Son muchos los que le piden que se presente como tercera vía, pero él, en principio, ha decidido hacer caso a quienes le sugieren que no es su momento.

Así las cosas, todo conduce a un enfrentamiento muy abierto entre Rubalcaba y Chacón. Ninguno se ha postulado, pero lo más probable es que ambos lleguen el próximo 8 de enero al comité federal del PSOE, máximo órgano del partido entre congresos, ya como candidatos. Desde la semana pasada, los movimientos han salido a la superficie, a través de dos textos -Mucho PSOE por hacer, se llama el del sector de la exministra de Defensa; Yo sí estuve allí, el de los partidarios del exvicepresidente-, en los que, entre otras cosas, se critican sin mencionarse. «Es una demostración de que el partido está vivo. No se puede pedir debate abierto, y luego, cuando lo hay, llamarlo gallinero», señalan fuentes cercanas al secretario de Organización, Marcelino Iglesias, encargado de velar por el proceso. «Solo son las primeras salvas en honor de ambos», sostiene un importante dirigente socialista no alineado con ninguno. Hasta el momento, Chacón ha dado más muestras de querer presentarse que Rubalcaba. Ayer mismo señaló en un twitter: «Gane quien gane en febrero, ganará el PSOE en Andalucía en marzo... Y con él, la esperanza de que otro camino es posible»

Rubalcaba ha estado dudando, según fuentes del partido, pero ahora, muy presionado por su entorno, se da por seguro que se lanzará a la carrera. Su paso al frente es inminente. Aun así, su círculo y él han debatido la opción de delegar en otro dirigente. Si finalmente el exvicepresidente no diese el paso, cosa que parece casi descartada, su candidato sería Óscar López, actual líder del PSOE en Castilla y León. Estrecho colaborador suyo durante la campaña electoral, López tiene juventud y carece del obstáculo de haber pasado por el Ejecutivo de Zapatero, pero no es diputado sino senador y, además, pertenece a una federación de escasa relevancia y peso en el partido socialista.

LA INICIATIVA / Mientras, Chacón mide apoyos. La impresión general es que el movimiento de Mucho PSOE por hacer le ha salido bien. Ha logrado llevar la iniciativa y rodearse de un equipo con representación de todos los territorios. Junto a los nombres más conocidos -exministros como Francisco Caamaño, Cristina Narbona, Juan Fernando López Aguilar, Miguel Ángel Moratinos y Leire Pajín- coexisten otros con responsabilidades de gobierno y quizá más importancia a nivel interno: el alcalde de Soria, Carlos Martínez; el líder de los socialistas navarros y vicepresidente de la comunidad foral, Roberto Jiménez, y el presidente de la Diputación de Huesca, Antonio Cosculluela. El comité federal del 8 de enero servirá como termómetro de su fuerza y la de Rubalcaba. Ninguno parte como favorito.