29 oct 2020

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PROCESO JUDICIAL ABIERTO

Los diputados exculpan al movimiento 15-M del bloqueo del Parlament

Ocho parlamentarios declaran en Barcelona ante el juez Velasco sobre los incidentes de la Ciutadella

Un grupo de indignados abuchean e increpan a políticos y periodistas ante la Audiencia

ANTONIO BAQUERO / AGENCIAS / Barcelona

Un grupo de indignados protestan ante el Palau de Justícia con motivo de la declaración de ocho diputados por el bloqueo del Parlament. / MÒNICA TUDELA / Foto: FERRAN NADEU

Los ocho diputados que han declarado este miércoles por el bloqueo del Parlament el pasado 15 de junio por parte de un grupo de indignados han eximido de responsabilidad sobre los hechos al movimiento del 15-M. Los parlamentarios han comparecido ante el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco para explicar su versión sobre los hechos y han subrayado su voluntad de "no criminalizar" al colectivo.

Finalmente han sido ocho y no diez los diputados interrogados sobre los hechos que se produjeron a las puertas de la Ciutadella con motivo del debate sobre los presupuestos de la Generalitat, durante los cuales algunos parlamentarios sufrieron agresiones por parte de un grupo de indignados. Los diputados de ICV-EUiA Joan Boada y Salvador Milà se han negado a comparecer porque no quieren participar, han dicho, en un proceso judicial por unos sucesos que no denunciaron y por los que no se sienten perjudicados. Ambos deberán desplazarse ahora a Madrid a declarar.

Los parlamentarios que han declarado han sido los socialistas Montserrat Tura --la primera en llegar, poco antes de las 10.00 horas-- y Ernest Maragall, los diputados de CiU Josep Maria Llop, Gerard Martí, Annabel Marcos, Santi Vila y Jordi Turull, y el representante de SI Alfons López Tena.

A su salida de la Audiencia, Tura ha explicado que ha acudido ante el juez con el ánimo de "colaborar para singularizar una actuación" concreta cometida por individuos concretos el 15 de junio. La dirigente del PSC ha señalado que los autores del acoso a los parlamentarios "prostituyeron" el movimiento de indignados y por ello defiende que se "esclarezcan" los hechos y ha pedido que la acción judicial recaiga solo sobre los autores de actos violentos. En su declaración, la exconsellera no ha podido identificar a la persona que le pintó la gabardina que llevaba ese día porque estaba de espaldas. El juez le ha pasado el vídeo en el que aparece este individuo, pero Tura no lo ha reconocido. La diputada socialista ha afirmado que los hechos del 15 de junio "no son habituales" como "no es habitual que te insulten o que te escupan" en una sociedad democrática.

Ernest Maragall, por su parte, ha denunciado una "presión y coacción física" que plantea "los límites entre el derecho a la reivindicación y el respeto a la ciudadanía". El exconseller se ha reconocido en distantas grabaciones, aunque no ha podido identificar a ninguno de los autores de los actos de acoso de que fue víctima.

El portavoz parlamentario de CiU, Jordi Turull, ha hecho declaraciones a la prensa en nombre de sus compañeros de partido y ha asegurado que han comparecido ante el juez para "defender la democracia, el Parlament y la libertad". Asimismo, Turull ha afirmado que los diputados de la federación nacionalista en ningún momento han pretendido "criminalizar ningún movimiento de protesta" y han defendido el derecho de los ciudadanos a manifestarse "pacíficamente".

El último en declarar ha sido el portavoz del subgrupo de Solidaritat Catalana per la Independència (SI), Alfons López Tena, que ha responsabilizado al titular de Interior, Felip Puig, de los incidentes, "ya sea por incompetencia o por mala voluntad". En opinión del parlamentario independentista, el conseller "montó una ratonera" a los diputados al forzarlos a llegar a pie a la Cámara, a excepción del "servicio especial del transporte en helicóptero" habilitado para algunas autoridades y dirigentes políticos.

Protesta a las puertas de la Audiencia

A las puertas de la Audiencia, menos de 200 indignados se han concentrado desde primera hora de la mañana para denunciar lo que consideran un "juicio político" contra la veintena de participantes en el bloqueo del Parlament que están imputados. Ello ha obligado a los Mossos d'Esquadra a desplegar un amplio dispositivo de vigilancia y cortar el paseo de Lluís Companys, desde la Ciutadella hasta Arc de Triomf.

El ambiente ante la Audiencia era en un principio de tranquilidad, aunque los ánimos se han ido caldeando a medida que pasaban los minutos. Los indignados han abucheado a la policía, a los periodistas y a los diputados a medida que estos iban llegando. Desde primera hora han desplegado pancartas con mensajes como "No a la criminalización del movimiento 15-M" y gritado consignas como "Yo también estaba en el Parlament". Uno de los increpados ha sido el diputado de CiU Josep Maria Llop, invidente al que los indignados han recibido al grito de "ya llega el de la ONCE". En las protestas del 15 de junio, un indignado intentó quitarle el arnés a su perro lazarillo.

A Tura, los indignados la han perseguido e insultado cuando ha salido de la Audiencia y los agentes antidisturbios han creado un cordón para protegerla. "Torturadora", "Políticos a la mierda", "¿Cómo puedes cobrar tanto con la crisis que hay?", han sido algunos de los improperios que ha podido escuchar la exconsellera, que se ha llegado a parar para mirar desafiante a los indignados. Consignas parecidas --además de un "Ya te llegará la hora"-- han escuchado los últimos diputados en llegar, Ernest Maragall y Alfons López Tena.

Los periodistas tampoco se han librado de los indignados. Una persona ha conseguido cortar un cable de una unidad móvil de televisión que transmite en directo la noticia. Otros indignados con máscaras han intentado boicotear la conexión en directo de T-V3 situándose tras la periodista que informaba y han movido incluso las cámaras, con gritos de "la tele apunta, los mossos disparan", en alusión al hecho de que las imágenes que las televisiones grabaron el día 15 de junio facilitaron a la justicia la identificación de los imputados por estos hechos.

A los indignados se han sumado durante un par de horas medio centenar de estudiantes, que protestaban por el incremento de las tasas ante la Secretaría de Universidades. Poco antes de las 13.00, el colectivo de indignados ha decidido desconvocar la concentración porque las declaraciones se estaban alargando demasiado. "Esto tiene pinta de durar mucho", ha afirmado un portavoz. En el lugar han quedado unos 50 activistas.

Boada y Milà, a Madrid

Los diputados ecosocialistas Joan Boada y Salvador Milà, que también estaban citados a declarar, no se han presentado ante el juez. En una rueda de prensa en el Parlament, ambos han recordado que presentaron un escrito pidiendo no declarar que no ha sido respondido, y han señalado que no quieren colaborar en un procedimiento judicial "iniciado por un movimiento de extrema derecha" como Manos Limpias. También han subrayado que ellos no presentaron ninguna denuncia por los hechos del Parlament.

Boada y Milà han advertido de que si el juez desestima su petición de no comparecer y les obliga a ir a declarar, acudirán a los juzgados "forzados" y no responderán a ninguna de las preguntas que les pueda plantear Manos Limpias. 

La jugada no les ha salido demasiado bien. El juez Velasco les llamará a declarar en Madrid. Una portavoz del Tribunal Superior de Justícia de Catalunya (TSJC) ha asegurado que el magistrado no tiene constancia de la carta enviada por los diputados de ICV y ha recordado que estos no pueden quedar dispensados de declarar ya que están obligados a ello por ley al ser testigos de la causa.

Según la portavoz judicial, Boada avisó previamente al juez de que este miércoles no podría acudir a declarar porque tenía una comparecencia en el Parlament, excusa que el magistrado ha aceptado aunque le ha avisado de que le tomará declaración en la sede de la Audiencia Nacional de Madrid, por lo que le ha pedido que concrete las fechas en que estaría disponible. A Milà le volverá a citar para que también acuda a Madrid.

Artur Mas, por escrito

El juez Velasco, que ha imputado a 20 indignados por un delito contra altos organismos del Estado, decidió trasladarse a Barcelona después de que los parlamentarios comunicaran al juzgado que no podían acudir a declarar a la Audiencia Nacional en Madrid por "problemas de agenda". 

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 también tiene previsto interrogar por escrito al president de la Generalitat, Artur Mas, para lo cual ha solicitado a las partes personadas que le remitan las preguntas que desean trasladarle