29 oct 2020

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JUICIO POR UN PRESUNTO DELITO DE COHECHO

Camps: "Me daban los trajes, pagaba y adiós muy buenas"

La fiscalía asegura que el expresidente valenciano y Costa "aceptaron regalos en consideración a su función pública" de parte del 'Bigotes'

El principal imputado achaca el proceso a un "terrible montaje" y a un "ataque político"

J. G. ALBALAT / Valencia

El expresidente de la Generalitat valenciana Francisco Camps ha eludido cualquier responsabilidad al declarar este martes ante el jurado del juicio que se sigue contra él por un supuesto delito continuado de cohecho pasivo. "Me daban los trajes, yo pagaba y adiós muy buenas", ha afirmado. Camps ha añadido que supone que sus conciudadanos querrán que vaya siempre "bien vestido".

La representante de la Fiscalía Anticorrupción, Concepción Sabadell, está basando hasta ahora su interrogatorio a Camps en la relación que mantenía con el responsable en Valencia de la empresa Orange Market, Álvaro Pérez el Bigotes, y en la adquisición de las diferentes prendas de vestir que supuestamente aceptó de la trama Gürtel.

Francisco Camps ha asegurado que el proceso por un delito de cohecho pasivo es consecuencia de un "terrible montaje" y de un "ataque político muy importante". Según ha dicho en el juicio, es "imposible" que encargara un traje en noviembre del 2005, una época en que compraba esas prendas en unos grandes almacenes donde tiene una ficha de cliente que acredita, según Camps, su "conducta de compra". En este sentido, ha asegurado que no visitó Milano hasta la primavera del 2006 y que los trajes supuestamente adquiridos allí fueron devueltos en el mes de septiembre.

Camps, como ya relató ante el magistrado José Flors el 20 de mayo de 2010, ha afirmado que no fue él quien devolvió los trajes, sino el chófer de su coche oficial y su escolta. Ha reconocido que entró en la tienda Milano de Madrid porque los trajes eran la mitad de caros que los de El Corte Inglés, donde solía confeccionárselos, "porque uno tiene el sueldo que tiene e intenta ajustarse".

El expresidente, que asegura que abandonó la Generalitat con un patrimonio menor al que poseía cuando entró, aceptó que el sastre José Tomás le enviara a su casa cuatro trajes, pero decidió devolverlos porque no le venían bien. Después de intentar arreglarlos y ver "que no funcionaba", uno de sus escoltas fue a la citada tienda de Madrid, los devolvió y su relación con Milano "se acabó para siempre".

Relación con 'el Bigotes'

En cuanto a su relación con el Bigotes, ha dicho que ha sido siempre "de cordialidad" y "estrictamente" la relacionada con su partido político. Camps ha señalado que tuvo constancia por primera vez el nombre de la empresa Orange Market "cuando empezó todo este lío" que, según ha lamentado, ha vivido en estos casi tres años de investigación policial y judicial.

Pérez se encargaba del diseño de los actos del Partido Popular y que su relación con él se ceñía a estos actos, de manera que "nunca" hablaron de actos del Gobierno. Además, ha negado que aquel gestionara una visita que realizó a Estados Unidos en la que se reunió con el gobernador de Nuevo México.

El informe de la fiscala

"Los acusados Francisco Camps y Ricardo Costa aceptaron regalos en consideración con su función pública". Así de clara se ha expresado este martes ante el jurado uno de los tres fiscales anticorrupción que participan en la segunda jornada del juicio contra el expresidente de la Generalitat valenciana y el que fuera secretario general del PP en la comunidad autónoma.

El informe preliminar de la fiscala del caso ha sido especialmente didáctico al estar dirigido al tribunal, un jurado popular formado por nueve ciudadanos legos en materia judicial que deberán decidir si Camps y Costa son culpables o inocentes. De ahí, que la representante de la acusación pública haya explicado en qué consiste su labor y como se desarrollará el juicio, puntualizando que los imputados tienen derecho a no decir la verdad y que los testigos no pueden mentir. Sin embargo, ha advertido de que no sería de extrañar que algunas de las personas que comparecen como testigos llegaran a falsear los hechos por razones de índole personal. Ha sido un aviso a navegantes.

Camps, "el racanillo"

La fiscala ha relatado que Camps y Costa aceptaron un considerable número de prendas de vestir y complementos que fueron pagados por tres empresarios de la trama Gürtel para conseguir un trato favorable a sus intereses económicos. El abogado del Partit Socialista del Pais Valencià, que ejerce la acusación popular, ha ido más allá y ha dicho en relación al presunto cohecho: "Todos somos ofendidos". Y ha ha lanzado una pregunta: "¿Creen que estas personas están sentadas en el banquillo de los acusados injustificadamente?". Está previsto que esta mañana presenten sus informes previos las dos defensas.

En su exposición, el abogado de Camps ha recordado, para desacreditar las acusaciones contra su cliente, que en unas conversaciones telefónicas grabadas y que forman parte de la investigación, un testigo del caso se refirió al expresidente como "racanillo" y que, en las mismas conversaciones, también se aludían a Camps llamándole "el cura".