03 jul 2020

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La encrucijada socialista

Dirigentes del PSOE afean a Bono su afán de protagonismo

ROSA PAZ
BARCELONA

A los socialistas no les sorprende que José Bono anunciara hace tres meses su retirada de la política y su renuncia a ser diputado ni que esté aprovechando sus últimos días como presidente del Congreso para «enredar» en el proceso precongresual del PSOE con «declaraciones desafortunadas» como las referidas a Carme Chacón o la sugerencia de posibles candidatos, como los alcaldes de Toledo, Emiliano García-Page, y Soria, Carlos Martínez, que «no tienen posibilidades», a priori, de alzarse con el liderazgo. «Es su manera de hacerse notar», aseguraba ayer un miembro de la ejecutiva del partido.

El caso es que después de decir el lunes que el PSOE necesita un líder que no se avergüence de gritar «Viva España», en una referencia directa a la ministra de Defensa en funciones, ayer aseguró que sus palabras no iban dirigidas a ella, que no tiene nada contra Chacón y aseguró que «no tendría dificultad» en defenderla «en lo personal y en lo político», porque, remató, «es quien más confianza le ofrece» del PSC.

Las declaraciones de Bono, más que las de Alfonso Guerra, han causado una cierta irritación entre algunos dirigentes del PSOE que quieren evitar que a dos meses y medio del congreso se transmita una imagen de juego sucio, y parezca que se intenta inhabilitar a una posible candidata a la secretaría general por el hecho de ser catalana.

Fuentes socialistas consideran, además, que pocos notables del partido profesan un españolismo tan visceral y señalan que nunca un congreso del PSOE se ha acabado con el grito de «Viva España», y recuerdan que los cónclaves socialistas se suelen concluir con el canto de La Internacional. Se da también la circunstancia de que Chacón ha lanzado ese «viva» que Bono reclama al próximo secretario general en varias ocasiones por su condición de ministra de Defensa.

El presidente del PSE, Jesús Eguiguren, respondió también al presidente del Congreso y subrayó que el próximo líder del PSOE tiene que defender «la España plural» y ser capaz de gritar sin complejos «Gora Euskadi» y «Visca Catalunya».