La lucha contra la crisis

«Habrá que inyectar dinero público en los bancos. No hay alternativa»

Mariano Rajoy y el director de EL PERIÓDICO, Enric Hernàndez, durantela entrevista.

Mariano Rajoy y el director de EL PERIÓDICO, Enric Hernàndez, durantela entrevista. / JULIO CARBÓ

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ENRIC HERNÀNDEZ
BARCELONA

-¿Qué efectos tendría la devaluación de la deuda española que se está debatiendo en Bruselas?

-Es inaceptable cualquier ajuste que afecte al valor de la deuda soberana. No acepto que se cuestione la capacidad del Tesoro español de cumplir sus compromisos. Además de dañar a los bancos, que deberían provisionar cifras muy importantes, encarecería la financiación de las administraciones y dificultaría el acceso al crédito, lo que alejaría la recuperación. Estoy radicalmente en contra de que se tome esa decisión.

-Esta crisis amenaza la supervivencia del euro, en parte por la torpeza de los líderes europeos…

-La construcción europea es un proceso complicado, que lleva su tiempo, pero que ha tenido más efectos beneficiosos que perjudiciales. El euro es un gran éxito, y yo apuesto por más Europa, porque todo el mundo haga sus deberes en casa, que cumpla sus compromisos, y desde luego que se ayude a quienes estamos dispuestos a cumplirlos.

-Sí, pero antes hay que resolver el actual enredo del euro. ¿Cómo?

-Primero hay que reestructurar la deuda griega, evitar el contagio y demostrar a los mercados que la UE cumple sus compromisos. Ello requiere que la facilidad financiera de 440.000 millones de euros entre en vigor ya, aumentarla y destinar esos fondos a recapitalizar los bancos y a comprar bonos soberanos.

-Alemania, a la que le toca financiar el grueso de la operación, se resiste porque tiene la sensación de que lleva demasiados años pagando la fiesta de otros, incluida España…

-Hay que cambiar la imagen de España. Tenemos que ser un Estado fiable y cumplidor, que no cree problemas a los demás. Debemos cumplir el compromiso de dejar el déficit de este año en el 6%, un 4,4% en el 2012. Hay que reestructurar y sanear el sistema financiero y acometer reformas estructurales para ser más competitivos, crecer y crear empleo.

-¿Habrá más recursos públicos para salvar a los bancos?

-Primero hay que completar la reestructuración hasta que haya un número de bancos capaces de cumplir sus compromisos y dar crédito. Los balances de los bancos deberán reflejar el verdadero valor de los activos. Y entonces, si hay que inyectarles dinero público, habrá que volver a hacerlo, para luego recuperarlo. Lo peor es no hacer nada.

-Es obvio que un colapso financiero hundiría al país, pero el rescate de la banca genera una injusticia: se salva con dinero público a los bancos y se deja a la intemperie a quienes no pueden pagar la hipoteca…

-Pero es que no hay alternativa. Hay que usar los mínimos recursos públicos posibles, que sean préstamos y se devuelvan. Y exigir responsabilidades, como se está haciendo con las cajas. No me gusta nada que encima algunos cobren indemnizaciones.

-En el primer tramo de la legislatura, usted calificó de «letal» la política económica. ¿Por qué el PP le negó su apoyo en mayo del 2010, cuando tuvo que rectificarla?

-El 5 de mayo del 2010 Zapatero me pidió apoyo para reestructurar el sistema financiero, y yo se lo di. Le advertí de que teníamos un problema con el déficit público y él me lo negó, pero una semana después, sin llamarme, anunció el recorte del gasto. Voté en contra de la congelación de pensiones y planteé una alternativa que no quiso ni negociar. Pero es verdad que en la última etapa ha querido negociar, y hemos pactado cosas.

-Como la reforma constitucional, exigida por carta por el Banco Central Europeo. ¿Son muy gravosas el resto de las medidas que exige?

-A mí nadie me dirigió una carta. Se la pedí tres veces al presidente y nunca me respondió.

-Cuando preguntaba por ella conocía de su existencia y contenido...

-Pero él es el presidente. En Italia se dio a conocer y aquí, no. Es evidente que tenemos que hacer cosas. No podemos seguir en esta situación.

-¿Qué reformas estructurales acometerá si es presidente?

-Primero, la reforma de la ley de estabilidad presupuestaria para fijar techos de gasto y endeudamiento a todas las administraciones. La segunda, el apoyo a los emprendedores con varias medidas: bajada de cinco puntos del impuesto de sociedades, y 10 para quienes reinviertan los beneficios; el IVA no se ingresará hasta que se cobre la factura; y los acreedores de las administraciones podrán compensar la deuda con el pago de impuestos. Son medidas importantes para ayudar a las empresas, y acometeremos una reforma laboral, porque la actual legislación no sirve para crear empleo.

-¿El contrato único con 12 días de indemnización que pide la CEOE?

-Este Gobierno ha permitido encadenar contratos temporales sin límite, lo que agrava la dualidad del mercado laboral. Con los agentes sociales buscaremos un modelo que estimule la contratación y dé al trabajador un horizonte de empleo indefinido, y flexibilizaremos la negociación colectiva.

-¿Cómo combatirá el paro juvenil, que supera el 45%?

-El modelo alemán funciona muy bien. Los chicos que estudian Formación Profesional pueden compatibilizarlo con una especie de trabajo-aprendizaje en una empresa, por el que cobran una cantidad.

-Constato que no se cierra en banda al contrato único de la CEOE…

-Lo que no puede haber es una tipología de contratos tan amplia como la actual. Habrá que plantear un contrato estándar o varios modelos. Se pueden buscar fórmulas, pero lo que es evidente es que el modelo actual no funciona.

-Si no se suben los impuestos, habrá que recortar el gasto público...

-No soy partidario de subir impuestos porque ello reduce el consumo y, por tanto, los ingresos. Sí soy partidario de hacer recortes en lo que sea

superfluo, pero en principio yo soy un firme partidario de un sistema público de pensiones, educación y sanidad, este último más eficiente. Son

las últimas partidas que recortaría.

-¿Descarta el copago sanitario?

-Sí, yo no quiero el copago.

-¿Sobran funcionarios en España?

-A veces se estigmatiza a los funcionarios. Los hay magníficos y, en todo caso, hacen falta médicos y maestros, por ejemplo. Eso sí, lo que está claro es que en los próximos años no hay que aumentar el número de empleados públicos.

-¿Descongelará el sueldo de los funcionarios y las pensiones?

-Mi gran prioridad será no castigar más a los pensionistas. En cuanto a los funcionarios, veremos cómo están las cuentas públicas.

-¿Sabe ya quién será su ministro de Economía?

-Sí, pero como puede suponer…

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-¿Y lo sabe él?

-No.