ORIENTACIÓN IDEOLÓGICA DE la coNferencia episcopal

Los obispos hacen campaña a favor de quien rechace el aborto

El episcopado critica las bodas gais y a los partidos «separatistas»

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ANTONIO M. YAGÜE
MADRID

La Iglesia católica se adelantó ayer a la apertura de la campaña electoral emitiendo un comunicado en el que pide el voto para aquellos partidos que se opongan al aborto y a los matrimonios homosexuales, dos temas sobre los que el PP interpuso un recurso de inconstitucionalidad a finales del 2009 aunque su líder, Mariano Rajoy, ha eludido pronunciarse hasta que se resuelvan. En una clara orientación a favor de la derecha, la jerarquía de la Conferencia Episcopal Española (CEE) reclama que no se vote a quienes defienden otras leyes, a su juicio inmorales e injustas, como las del divorcio; y que se tengan en cuenta las opciones que tutelen la «vida desde la concepción hasta la muerte natural», el matrimonio tradicional y la búsqueda de «trabajo para todos».

«Cada uno deberá sopesar a quién debe votar para obtener en conjunto el mayor bien posible en este momento», apuntan los obispos en un claro guiño al PP, ya que también recuerdan «la grave crisis económica actual» que exige políticas sociales y económicas responsables.

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También piden los prelados, en línea con los postulados del PP, un sistema educativo que «evite imposiciones ideológicas» y que permita la presencia de la religión y moral católica en la escuela. Según ellos, «como asignatura fundamental opcional es un modo de asegurar los derechos de la sociedad y de los padres que exige hoy una regulación más adecuada para que esos derechos sean efectivamente tutelados».

NACIONALISMOS MODERADOS Aunque no mencionan por su nombre a ningún partido, los obispos reconocen la «legitimidad moral de los nacionalismos o regionalismos que, por métodos pacíficos, desean una nueva configuración del Estado español». Pero dentro de la unidad. A renglón seguido, consideran necesario «tutelar el bien común de la nación española en su conjunto, evitando los riesgos de manipulación de la verdad histórica y de la opinión pública por causa de pretensiones separatistas de cualquier tipo».