EL MODELO DE ESTADO

Pujol reconoce que ya no tiene argumentos para rechazar la independencia de Catalunya

El 'expresident' solo advierte de la "gran dificultad" de alcanzar la secesión como único obstáculo

Defiende el pacto fiscal pero opina que en España "el viento está poco a favor"

Pujol reconoce que ya no tiene argumentos para rechazar la independencia de Catalunya
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TONI SUST / Barcelona

El expresidente de la Generalitat, Jordi Pujol, ha reconocido que, después de pasarse décadas intentando convencer a los catalanes de que no debían abrazar el independentismo, ahora ya solo le queda un argumento en contra de la secesión: la dificultad de alcanzarla. "Ahora todos aquellos argumentos ya no los tengo. Ahora solo tengo el de la grandísima dificultad de lograr la independencia", ha afirmado.

En una conferencia titulada ¿Residuales o independientes? ¿O alguna otra solución?, el exlíder de CiU no ha descartado que Catalunya llegue a ser algún día un Estado porque "han pasado y pasan cosas en el mundo que eran tan difíciles como lo pueda ser la independencia de Catalunya". "También es verdad que, si la idea de España que ahora prevalece se consolida, la alternativa está entre la independencia y el gradual borrado de la catalanidad y de Catalunya", ha advertido.

El mensaje seguía la línea del editorial que publicó en enero pasado en la web del Centre d'Estudis Jordi Pujol. Ahora, el expresident da por hecho que algo se está moviendo en Catalunya, con referencia incluida a las placas tectónicas que "suelen moverse lentamente pero a veces se aceleran": "Hay un hecho que fabrica independentistas, y a un ritmo acelerado, que es un conglomerado de dignidad herida y de sensación de ahogo económico e identitario. Y el futuro no está escrito pero la herida está viva. Cada vez más viva".

Pesimista sobre las metas de Catalunya

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Pujol se ha mostrado pesimista sobre la posibilidad de que Catalunya logre sus metas si sigue en España, y ni siquiera se ha apuntado con entusiasmo al pacto fiscal en la línea del concierto económico que pregona Artur Mas, como salida para reducir más o menos a la mitad el déficit fiscal catalán. "No podrán criticar a los independentistas quienes no se sumen a la reclamación de un buen y definitivo pacto fiscal", ha asegurado.

Antes de concluir que la independencia podría ser el único camino, Pujol ha querido recordar su hoja de servicios en la colaboración con España: su interés y sus viajes y sus inversiones en el resto de España como banquero durante la transición, el apoyo de CiU a gobiernos de la UCD, del PSOE y del PP, incluyendo la abstención en el plan de ajuste de José Luis Rodríguez Zapatero que salvó al presidente de las elecciones anticipadas. Entonces ha recordado que, dos meses después de aquel gesto, llegó la sentencia del Estatut, jaleada por el PP y considerada positiva por el PSOE.