POLÉMICOS CAMBIOS EN EL HEMICICLO

Bono encajona a los fotógrafos

El presidente del Congreso ordena por su cuenta unas obras en la Cámara que limitan la información

La tribuna de los fotógrafos en el Congreso, en obras.

La tribuna de los fotógrafos en el Congreso, en obras. / Borja Sanchez-Trillo

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Se acabaron las vacaciones para sus señorías y el nuevo periodo de sesiones empieza calentito en las Cortes. Si elpinganilloy el uso de las lenguas cooficiales han revuelto las aguas del Senado, tampoco serán tranquilo el primer pleno en el Congreso, fecha en que los fotógrafos tendrán que estrenar elcorralitoque les ha preparado el presidente de la institución, José Bono, para que intenten realizar su trabajo. Está por ver si lo consiguen en esas condiciones.

Hasta ahora, los profesionales gráficos retrataban a los políticos desde una tribuna a la que se accedía por las puertas principales del hemiciclo, que favorecía el campo de visión sobre todos los escaños. Esa zona era abierta, sin barreras y permitía a los fotógrafos fotografiar, al inicio o término de cada pleno, a José Luis Rodríguez Zapatero saludando a algún ministro o a Mariano Rajoy haciendo lo propio con algún compañero.

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Eso se acabó. Y se ha acabado por la decisión unilateral de Bono de encajonar a este gremio en un pequeño espacio (no ha pedido el criterio de la Mesa de la Cámara porque la cuantía de la obra realizada no se considera relevante), una decisión que ha irritado a buena parte de los medios más importantes del país.

De hecho, los fotógrafos que trabajan habitualmente en el Parlamento han enviado una carta al jefe el Congreso en la que le acusan de "limitar el derecho a la información". El colectivo está molesto y advierte de que, además de los ciudadanos, habrá algunos diputados que saldrán claramente perjudicados por el hecho de que ellos hayan perdido espacio y perspectiva para reflejar lo que sucede en el hemiciclo.