28 nov 2020

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Las cuentas de la Generalitat

El Govern de CiU empieza a esbozar el tijeretazo sanitario

El 'conseller' Ruiz recortará el número de hospitales que ofrecen servicios idénticos

Descarta el copago y quiere establecer ya la factura informativa para el usuario

EL PERIÓDICO
BARCELONA

El nuevo titular de la Conselleria de Salut, Boi Ruiz, no ha tardado ni una semana en poner el bisturí en alto para intentar recortar el déficit que acarrea la sanidad pública catalana. Las cuentas del Govern indican que el año pasado se registró un desvío de 850 millones de euros respecto de lo presupuestado, un gasto imprevisto que el Ejecutivo de Artur Mas prevé contener con torniquetes mucho más ceñidos que los que propuso el tripartito. La intención del conseller es mantener todos los servicios, pero evitar que estos se ofrezcan en todos los centros sanitarios para ahorrar costes. En sus propias palabras: «Un servicio que recibíamos cerca ahora lo tendremos que recibir un poquito más lejos».

Por poner un ejemplo figurado (puesto que Salut aún debe revisar el mapa sanitario y no tiene decididas las actuaciones concretas), si un paciente debe hacerse un tipo de prueba muy específica, quizá ya no pueda ir a su centro de referencia (hospital o CAP) y deba desplazarse a otro. «Que se utilice el nivel de resolución de un problema más adecuado y no el que esté más cerca», insistió Ruiz en una entrevista concedida a TV-3. Lo que no aclaró es cómo se subsanarán los potenciales inconvenientes derivados de la medida. Entre ellos, la posible saturación de los centros que ofrezcan un determinado servicio que haya sido retirado de otros, y las listas de espera.

GESTIÓN PRIVADA / El sustituto de Marina Geli y expresidente de la Unió Catalana d'Hospitals (formada por 105 entidades privadas) también tiene previsto aplicar una gestión privada de los centros sanitarios públicos. En esta misma línea, pretende aprovechar las instalaciones y los servicios de los centros privados antes que construir otros edificios con dinero de la Administración. «No estamos diciendo que los hospitales que están proyectados no sean válidos, sino que el proyecto no es viable en un espacio de tiempo cercano», aseveró ante las cámaras de TV-3. Según sus proyecciones, ese periodo de barbecho incluye «seguramente el próximo año y el siguiente», aunque después explicó que la decisión «no quiere decir que [un proyecto] quede eliminado del mapa sanitario, sino que irá encajando cuando la prioridad esté garantizada».

TENER MUTUA DESGRAVARÁ / Los guiños de Ruiz al sector privado también son apreciables en otra de sus propuestas. Esta consiste en aplicar una desgravación en la declaración de la renta (en el tramo correspondiente a la Generalitat) a aquellos ciudadanos que tengan contratados los servicios de una mutua.

Las personas que dependan solo de la sanidad pública, en cambio, recibirán un toque de atención. «El usuario debe contemplar la utilización del sistema sanitario como un bien limitado. Quien abuse de este servicio crea un perjuicio a otro», advirtió el conseller, que intentará implantar cuanto antes la factura gratuita informativa, en la que se especificará al paciente el coste de su tratamiento. Esta iniciativa ya la tenía prevista el anterior Govern para el pasado otoño, pero la dificultad técnica (el sistema informático debe asegurar por completo que no se producen fugas en la confidencialidad de los datos) obligó a retrasar su implantación hasta el 2012.

Ruiz, sin embargo, quiere adelantar los plazos porque está convencido de que la concienciación pasa por que el paciente sepa «cuánto cuesta una primera visita a un hospital, cuánto cuesta una visita de urgencias...» Lo que ha descartado por ahora es el copago. «Yo era partidario de ello cuando era una medida de sostenibilidad del sistema que hubiera paliado bastante la agudización de la crisis», dijo, pero después añadió: «No es posible hablar de copago en estos momentos, cuando este caería sobre gente que está muy tocada y que lo está pasando muy mal».